conflicto en la platja de palma. se suceden las reuniones informativas y de crítica al plan de reforma
RAQUEL GALÁN. PALMA.
Los dibujos no coinciden. Los que aparecen en el libro de la Platja de Palma mantienen las 29 viviendas, cinco comercios y el aparthotel de unas 80 habitaciones de la calle Trovadors; y tiran abajo el famoso Mega Park –el centro de ocio con alcohol en grandes dosis–, además del hotel Neptuno y dos fincas. Sin embargo, el Plan de Reconversión Integral (PRI) prevé derribar todo lo que anteriormente se decidió conservar y viceversa, tal como criticó el portavoz de los afectados, Joan Femenías, y expuso ayer a la gerente del consorcio de la Platja de Palma, Margarita Nájera. "La reunión no ha solucionado nada y eso que es más lógico el proyecto anterior, que presentaron en julio públicamente", lamentó sobre los cambios en la Porcíncula para ampliar el parque.
Los representantes vecinales que asistieron al encuentro con la responsable política explicaron por la tarde al resto de los residentes y comerciantes estas conclusiones y decidieron iniciar las alegaciones de forma conjunta para exigir que el Consorcio siga con el proyecto presentado al principio.
UM con comerciantes
Por otra parte, los comerciantes de los locales situados frente al hotel Cid (en Can Pastilla) se reunieron con el presidente del comité de Palma de Unió Mallorquina, Marc González, que está realizando una ronda de contactos "para escuchar, saber la opinión de los afectados y poner racionabilidad a los ánimos, que están caldeados".
González cree que los políticos tienen que "llegar a un punto de equilibrio. Sabemos que contentar a todos es imposible, pero es un plan estratégico que debe obligar a aunar esfuerzos".