Antonio Fernández-Coca. Creador de la campaña y carteles de la Nit del Foc
LOURDES DURÁN. PALMA.
Sin arrugarse, Antonio Fernández-Coca lo deja claro de antemano: "Yo no hago dibujitos, hago estrategias visuales". La última, la de la Nit del Foc, encargada por Cort para entrarle de lleno a la ciudadanía el 23 de junio. "Me hablaron de fomentar la participación y del origen de la fiesta en las murallas, mucho antes de que se extendiera a las playas. Les propuse no hacer un cartel sino una campaña, una estrategia que lleve al ciudadano a pasear por su ciudad".
Para ello, Fernández-Coca ha creado cuatro afiches distintos que a su vez se multiplican hasta alcanzar catorce variaciones. El aparente ´despiste´ puede provocar interés entre aquellos que vean publicitada la Nit de Sant Joan con demonios que ¡son peces! "Los demonios no existen, ni el cielo ni el infierno", apunta. Con todo, él ha convertido los animales marinos en demonios, "así uno la tradición del mar con el fuego de Sant Joan", apunta. Además, fiel a su carta de presentación ´provocadora mente Coca´, el tridente ha mudado en luna y el fuego se ha convertido en un cetro.
"Urbanita" confeso, este ilustrador al cien por cien y profesor en la Universitat de les Illes Balears cree que "ningún ciudadano conoce su ciudad porque nos movemos por ella con prejuicios. Antes no íbamos al centro antiguo porque se vendía droga, y ahora está hasta los topes de bares". Nacido en Sevilla, aunque con fuerte raigambre en la isla, asegura que "a Palma le faltan las tapas de Sevilla y a ésta, la sobrasada para hacer mejor sus tapas".
Sus señas de identidad como ilustrador o "empresario" como así se ve a sí mismo, son colores vivos, contrastados, el ritmo de sus composiciones y contar muchas cosas en un dibujo. "No busco un golpe de efecto, busco enamorar", sentencia. Y, un no rotundo a campañas agresivas y violentas. "Tu alegría es mi alegría, pero tu guerra es tuya", asegura que le ha dicho a más de uno que le ha propuesto algún encargo en ese sentido al que ha dicho no.
Él está particularmente orgulloso de la campaña de eficiencia energética que le encargó Gas Natural Fenosa en España y Portugal. "Fue compleja por tener que compaginar inquietudes de distintos países y por el trabajo en equipo multidisciplinar".
La ciudad había sido ilustrada por él en la última Cursa de Reyes elaborada a cuento de la calle Blanquerna. Sospecha que estas credenciales, aunque mucho más su trabajo en distintos hospitales públicos, han sido fundamentales para que el Ayuntamiento le haya encargado los carteles de la inminente Nit del Foc.
Ni en sus ilustraciones para albarcas, etiquetas de vino, ni en las campañas de la empresa Logitravel ni en la de reciclaje de vidrio, ni en tantas otras, él se ve a si mismo como un artista. "Ser creativo no es ser un falso independiente", declara.
En los últimos años ha puesto una pica creativa en los hospitales. Sus ilustraciones en el Vall d´Hebrón en la planta de oncología y nefrología, en la planta octava en Sant Joan de Deu en Barcelona y en su más reciente, en la planta de pediatría y urgencias en el hospital de Reus podría parecer que le convierten en un especialista en recintos hospitalarias. ¿Le falta Son Espases?, se le pregunta. Como respuesta una ilustrativa sonrisa.