JOSEP CAPÓ. PALMA.
El servicio de bicicleta pública contará con un mínimo de 25 estaciones, 280 vehículos de dos ruedas y 440 anclajes, según se especifica en el pliego de condiciones para la adjudicación de la instalación de la infraestrucctura necesaria, aprobado ayer por la junta de gobierno.
Las estaciones estarán repartidas en 15 barrios de Palma, desde Santa Catalina hasta Foners pasando por el Camp den Serralta, Bons Aires, Jaume III y Sindicat, entre otros. La iniciativa, que costará 800.000 euros, será financiada a cargo de los fondos procedentes del nuevo Plan E.
La alcaldesa, Aina Calvo, junto con el primer teniente de alcalde y concejal de Movilidad, José Hila, explicaron ayer que la previsión es que el nuevo servicio genere un total de 2.000 desplazamientos al día. Con ello se pretende contribuir a la disminución de los 800.000 desplazamientos diarios que se producen en la ciudad con el vehículo privado, una situación calificada por Calvo de "insostenible". De todas formas, la alcaldesa advirtió que la implantación de este nuevo servicio de transporte público, que ya está en funcionamiento desde hace años en ciudades como Barcelona, Madrid o Zaragoza, se deberá evaluar no en clave numérica, sino "como una apuesta para facilitar el cambio de modelo de movilidad".
De esta forma, la implantación del servicio es consecuencia de la ampliación de la red de bicicletas hasta los 42 kilómetros actuales, que permitirá que el vehículo de dos ruedas sin motor se convierta en una alternativa "real" al transporte privado.
Calvo explicó asimismo que la iniciativa no debe contemplarse de forma aislada, sino que se inscribe en las actuaciones emprendidas para la mejora del transporte público, ente las que citó la ampliación de la flota de la EMT, la creación de nuevas líneas y el refuerzo de otras; el incremento de la gratuidad hasta los 16 años, la ampliación de la ORA y la implantación de estacionamientos disuasorios.
El sistema de bicicleta pública se vinculará a la tarjeta ciudadana. De esta forma, las personas que quieran utilizar este sistema deberá estar en posesión de dicha tarjeta, acudir a una de las estaciones de bicis, pasar la tarjeta ciudadana y coger la biciclera para realizar el recorrido que quiera y luego depositarla en la misma estación o en otra del circuito.
Con el fin de favorecer la intermodalidad, la primera media hora del servicio será gratuita si se ha utilizado el bus.
Las estaciones deberán contar también con un punto de información conectado con los demás dispensadores. Para determinar el número y la localización de las estaciones, tal como explicó el concejal José Hila, se han tenido en cuenta varios criterios. Deben mantener una equidistancia aproximada de 600 metros, estar localizadas cerca de paradas de autobús con el fin de facilitar la intermodalidad y cerca de los aparcamientos municipales y a equipamientos de la ciudad como institutos, comercios, zonas verdes y otros.