JOSEP CAPÓ. PALMA
Los sesenta vecinos de la Cova des Mariner, situada en la barriada del Coll den Rabassa, viven desde hace meses bajo la amenaza de la expropiación de sus casas. El Ayuntamiento ha remitido a varios de ellos la notificación de expropiación de sus casas por impago de las cuotas de urbanización.
En el último momento, les han dado un respiro de quince días más, puesto que ayer mismo les comunicaron que el plazo para pagar las cuotas retrasadas, que finalizaba hoy, ha sido prorrogado quince días más.
Ayer, el presidente del PP de Palma, José María Rodríguez, acompañado por el portavoz del grupo municipal, Julio Martínez, el consejero de la Empresa Municipal de Obras y Proyectos, Mauricio Rovira, y la concejala Lourdes Bosch, entre otros, se desplazaron a la zona con el fin de explicar a los vecinos la propuesta que han realizado para que sea tratada en el próximo pleno municipal.
Rodríguez explicó que esta zona lleva en obras desde hace más de dos años, aunque desde hace uno los trabajos de dotación de servicios estaban prácticamente paralizados. La dotación de servicios se realiza por el sistema de cooperación, lo que significa que el Ayuntamiento, a través de la Empresa Municipal de Obras y Proyectos (EMOP) realiza las obras y, posteriormente, repercute los gastos a los propietarios.
Según explicó uno de los portavoces vecinales, Andrés Lucas, el problema surge cuando, sin que desde la EMOP les den la liquidación definitiva, les pasan "a cuenta" varios recibos con cantidades que oscilan entre los 36.000 euros que tiene que pagar el propietario de una casa de planta baja, o los 144.000 que reclaman a un señor mayor de 80 años. Todo ello sin tener la certeza de que las obras han tenido este coste y sin que éstas estén acabadas.
Por su parte, Rodríguez indicó que los propietarios "no pueden pedir un préstamo a los bancos para pagar porque, entre otras cosas la liquidación es provisional". Por ello, pidió a la alcaldesa que paralice la liquidación de estas obras y se revise su coste de tal forma que se eliminen del reparto los costes que puedan acharcarse a servicios que también se prestan a otras zonas del Coll den Rebassa.
Por su parte, la concejala Lourdes Bosch, explicó que, en 2007 el proyecto de dotación de servicios de esta zona ascendía a 350.000 euros, cuyo coste debía ser repercutido equitativamente entre los propietarios. "Después de estar casi tres años sin hacer nada, ahora el coste de las obras realizadas dicen que superará los 700.000 euros", manifestó la concejala, quien se preguntó, a qué se debe que el coste en estos tres años se haya duplicado.
Los vecinos sospechan que buena parte del problema se derive de la construcción por parte de Gesa de un transformador cuyo coste se ha repercutido íntegramente a los propietarios.