REDACCIÓN. PALMA.
Por el buen momento de las reservas acuíferas, al máximo de su capacidad, los embalses están aportando el 43 por ciento del consumo diario de agua en Palma, mientras que el otro 44 por ciento proviene de las fuentes y el 13 por ciento restante de s´Estremera, que se encuentra con el nivel de reservas más elevado desde que empezó su explotación en el año 1973.
Con su presidenta Cristina Cerdó al frente, el consejo de administración de Emaya efectuó ayer una visita a algunas de las instalaciones de la empresa más significativas en lo que se refiere a la recogida y suministro de agua, como la Font del Mestre Pere, los embalses de Cúber y Gorg Blau y la Estación de Tratamiento de Agua Potable de Lloseta.
La Font del Mestre Pere ha aportado a la red de consumo más de 15 millones de metros cúbicos de agua desde que empezó su aprovechamiento por parte del Ayuntamiento de Palma. Junto a la Font de la Vila y la Font d´en Baster ha sido históricamente la tercera acequia en importancia en lo que se refiere a caudal aportado. La comitiva también visitó los embalses de Cúber y Gorg Blau, donde pudo conocer los planes de emergencia para cada una de las presas que Emaya presentará próximamente a la dirección general de Recursos Hídricos de la conselleria de Medio Ambiente para su aprobación. La totalidad del agua que Emaya utiliza en la actualidad proviene de fuentes sostenibles y renovables gracias a la generosa temporada de lluvias y a la alternancia en la explotación de recursos.