JOSEP CAPÓ. PALMA.
Miquel Àngel Miranda, doctor en Bilogía que trabaja en el laboratorio de Zoología de la Universitat de les Illes Balears, augura una "importante explosión" de la población de mosquitos "en un mes y medio", tanto en la Platja de Palma como en distintos puntos del Prat de Sant Jordi, si no se toman medidas.
Se trata de una previsión que probablemente no se producirá, puesto que el departamento de Salud del ayuntamiento de Palma ya ha activado el protocolo para la detección de zonas con huevos y larvas con el que se pretende evitar las molestias ocasionadas en 2008 y 2009 por las elevadas poblaciones de insectos adultos existentes.
Precisamente Salud y la UIB han firmado un protocolo de colaboración con el fin de elaborar un sistema más efectivo para la prevención la proliferación de mosquitos. Se trata de un sistema pionero en España, puesto que, si bien se dispone de programas productivos para otras poblaciones, se desconoce el comportamiento de estos insectos sobre determinados territorios en función del grado de humedad y la temperatura que se de en cada momento.
La semana pasada ya se iniciaron las primeras catas con el fin de confeccionar y localizar los puntos de cría en el termino municipal de Palma. En siete de las nueve muestras analizadas se encontraron huevos y larvas de mosquitos, por lo que se procedió a informar a la concejalía y esta, a su vez, a la empresa contratada para la lucha contra plagas.
De esta forma, en los próximos días se procederá al tratamiento de los puntos que han dado positivo con una variedad de la bacteria Bacillus turigensis, que tiene la particularidad de atacar de forma selectiva tanto a los huevos como a las larvas de la mayoría de especies de mosquitos. Se trata de un producto completamente inocuo tanto para las personas como para el medio ambiente.
Pero el protocolo suscrito con la Universitat va más allá de la mera detección de puntos conflictivos, puesto que se pretende diseñar un sistema de predicción basado en el conocimiento de las zonas de cría de las especies de mosquitos existentes en Palma, las variaciones estacionales de las poblaciones y su relación con parámetros ambientales tales como la temperatura y las precipitaciones.
De esta forma, se pretende poder actuar antes de que se produzca la plaga y evitar, de esta forma, además de las molestias que padece la población. La elaboración del sistema está precedido por el trabajo de campo iniciado la semana pasada, con el que se cartografiarán y localizarán las zonas de cría. También se recogerán muestras para distinguir los distintos tipos de mosquitos y su frecuencia y se estudiarán en el insectario de la UIB con el fin de conocer el comportamiento de las formas inmaduras de estos insectos con la variación de la temperatura.