LOURDES DURÁN
Los mallorquines se apuntan a Dubai. Les pesa el frío a algunos isleños, desmemoriados de nevadas pasadas. Por eso, los que pueden han decidido lanzarse a la ciudad del Emirato Árabe. Vistos Notre Dame de París y el skyline de Nueva York, ahora molan las excentricidades de una ciudad invento. Palma se guarece de la helada con carteles de chicas en bikini, sonrisas de palmo a palmo, baluartes coloniales y unos eslóganes que tienen mucha literatura. "Escoja el día, nosotros ponemos el sol", reza uno. Otro afiche se lee entre líneas: "Colombia, el riesgo es que te quieras quedar". O este de la campaña navideña que a una agencia de Viajes Marsans se le olvidó retirar: "Cruceros Pata Negra. Quien reserva antes, paga menos. Reserva ahora, elige lo mejor. Disfruta Navidad con un Pata Negra. Marsans te lo regala". Estos negocios son una oportunidad única de viajar a simple golpe de vista. Sólo que el sector está que trina.
La caída en la demanda oscila entre un 35 y un 45 por ciento con respecto al año pasado. "Las ventas están siendo muy bajas este año. ¡Cómo no se animen a última hora, que fue lo que ocurrió con el puente del 1 de marzo, la campaña de Pascua está fatal", asegura Purificación García, una veterana en estas lides. Con 25 años de experiencia, desde Viajes Puri, que así se llama su negocio actual, cuenta que lo más solicitado es "Dubai y el Caribe de siempre; quieren sol", remata. Para ahorrar gastos, los del gremio turístico rompen individualidades y asumen gastos, como el alquiler de un avión, entre varios tour-operadores. División de riesgos para rascar unas monedas. Ir a Dubai, 5 a 7 días, puede costar unos 2.000 euros. Se paga caro el sol. Menos en Mallorca.
Antes de seguir el rastro de destinos más o menos exóticos, una parada en el bar Rubí, en la calle del mismo nombre, es un oasis entre tanto trasiego. El granadino Juan Angulo giró plaza cinco años atrás. Junto a su mujer, Catalina Bauzà, decidió convertir el abandonado y vielo local de una tienda de ropa en una cafetería supermercado de urgencia. Te tomas un café, tan tranquilo, mientras desde la tele te sacuden con una de aeróbic latino o lo que es igual, caderazo aquí, caderazo allá. Aseguran que se pierde peso y se gana masa muscular. Juan no le quita ojo a las piruetas.
Londres, ´for ever´. Otro veterano en el sector de agencias de viajes es Francisco Martínez. Desde una de las cuatro delegaciones de su negocio, Viajes Fama, abierto tres décadas atrás, suspira: "¡Estamos desmoralizados! Está yendo muy lento la demanda de viajes de Semana Santa. Quizá se animen al final". De las ofertas de sus escaparates, Londres ´for ever´. "Está completo", asegura. Del 1 al 5 de abril, algunos mallorquines disfrutarán de la London Tower, de Picadilly Circus, de una comedia y de Harrod´s, of course, por 605 euros. "En un hotel de cuatro estrellas, recién estrenado", apunta Martínez.
El dubitativo de a pie se topa con la siguiente sentencia: "Un viaje de mil leguas empieza en el lugar en el que están tus pies". ¡Caray, si es que no sacaremos al mallorquín de su roqueta!