PILAR GARCÉS
No sé qué tipo de relación tiene con el deporte la nueva concejala del ramo, Maribel González. Espero que se parezca un poco a la mía, consistente en un supino esfuerzo matinal del que espero recoger los frutos, y vivir hasta los 100 para irritación de los ministros de Economía venideros. Cuesta un montón levantarse de la cama, ponerse el chándal y ejecutar media docena de series de sentadillas, diez minutos de remo, veinte de cinta trotadora, sesenta piscinas o lo que te echen los monitores, aunque luego vale pena. De manera que no está de más que quienes asumen el mandato de velar por el bien común te pongan algo más fácil lo que tiende a dar pereza. Porque si te calzas tus zapatillas y te plantas madrugadora en tu gimnasio y te lo encuentras cerrado, no te están ayudando a cuidar la salud.
Viene al caso de los dos años y medio que lleva clausurado porque lo descabezó un temporal el polideportivo de Son Moix, la instalación emblemática de esta ciudad que no va sobrada de tales. Dos regidores de Deportes han transitado por el departamento (Antoni Moragues y Baldomero Oliver) por parte de UM y no han logrado acabar las obras de reparación. ¿Qué pasa, estamos ante la magna Sagrada Familia, amiguitos de Cort? Señora González, a la tercera va la vencida. Hay cientos de abonados, equipos y clubes de base esperando. Les están dando la excusa perfecta para no practicar ejercicio.