Convulsión política. El grupo mayoritario en la oposición está a la espera de la reacción de UM
JOSEP CAPÓ. PALMA.
El portavoz del grupo municipal del PP, Julio Martínez, advirtió ayer que el presidente o presidenta de Emaya será el que su partido quiera que sea, puesto que el equipo de gobierno sin los concejales de UM "no es que esté en minoría, es que está en inferioridad", acuñando así un nuevo término sobre los porcentajes de representación de los partidos en Cort.
El grupo conservador va a mantener la misma estrategia en las tres instituciones, que pasa por saber "qué hará UM", aunque puede que el partido regionalista en el Parlament actúe de una forma y el Consell y el Ayuntamiento de otra. A nadie se le escapa –a la alcaldesa tampoco– que Cort será probablemente la institución más difícil de gobernar en minoría, puesto que la composición de los grupos municipales implica que la ausencia de los dos concejales de UM o su voto en blanco hace posible que las propuestas del PP –con 14 concejales– prosperen en un pleno. El partido conservador va a explorar esta circunstancia siempre que pueda y va a intentar poner contra las cuerdas al gobierno de Aina Calvo hasta conseguir lo que sus dirigentes palmesanos repiten desde el primer día: Calvo debe dimitir si no cuenta con el respaldo de UM, puesto que el voto de este partido y, en concreto el de Miquel Nadal y su campaña electoral en Ciutat, le ha permitido gobernar.
En caso contrario, debe someterse a una cuestión de confianza, aunque saben que legalmente en los ayuntamientos, además de ser competencia única y exclusivamente del alcalde someterse a ella, sólo se puede presentar en cuatro supuestos concretos, que en estos momentos no se dan
Ni dimisión ni moción
Tampoco descartan gobernar en minoría en el caso de que consigan que Calvo finalmente tire la toalla o dimita –algo que ayer reiteró que no piensa hacer–, lo que les abocaría, si quieren forzar un cambio en el gobierno municipal, a presentar una moción de censura. En este caso, el PP necesitaría de la firma de al menos un concejal electo de UM –la moción debe presentarse firmada por la mayoría absoluta de los concejales que conforman la Corporación y, además, tienen que proponer en el momento de la presentación necesariamente un candidato a alcalde o alcaldesa en el caso de que prospere la moción. En este supuesto se debería también solventar un nuevo escollo ya que la actual dirección –también la de Palma ha reiterado que sólo están dispuestos a gobernar en minoría y sin coaliciones.
La moción de censura es la única posibilidad que les da la alcaldesa si quieren forzar un cambio en el gobierno municipal porque ayer reiteró que no va a dimitir ni se va a someter a ninguna cuestión de confianza.