Convulsión Política. Dificultades para configurar un equipo de gobierno sin los ediles regionalistas
JOSEP CAPÓ. PALMA.
Las dificultad de un gobierno en minoría en Cort, no ocultadas por la alcaldesa, Aina Calvo, se producen ya incluso a la hora hora de decidir algunos cargos directivos de importancia como la presidencia de Emaya, aún en manos de la ya ex primera teniente de alcalde y responsable de la anterior área de Medio Ambiente, Economía y Trabajo, Cristina Cerdó.
La alcaldesa la da "por destituida" al frente de la empresa de recogida de basuras, agua y alcantarillado y ya ha anunciado que ostentará la presidencia el teniente de alcalde de Hacienda, Función Pública e Innovación, Andreu Alcover que, a sus múltiples tareas, sumará la responsabilidad de esta empresa municipal.
No obstante, ni Cerdó ni la gerente de Emaya, Magdalena Tortella, a quién también alcanzaría la "pérdida de confianza" generalizada en los gestores de UM, han manifestado, por el momento, su voluntad de abandonar sus cargos. Y legalmente, aún no tienen por qué hacerlo, puesto que Emaya es una sociedad anónima y, como tal, la presidencia y los miembros del consejo de administración son elegidos por la junta general de accionistas que, en este caso, es el pleno del Ayuntamiento. Por ello, y debido a la variopinta composición del consejo –ni el PSOE ni el Bloc tienen representación en él– la alcaldesa ha pedido a todos sus miembros que pongan su cargo a disposición, en atención "a la nueva situación política generada desde el pasado viernes", con la destitución de todos los cargos de UM en el Govern, el Consell y el ayuntamiento de Palma.
Para la alcaldesa, desde el momento que un nuevo decreto de atribución de competencias suprime el área por la que fue nombrada Cristina Cerdó presidenta de Emaya, "se entiende" que ésta, al margen de que formalmente la tenga que nombrar el pleno constituido en junta general de accionistas, "debería dimitir".
La voluntad de que el teniente de alcalde de Hacienda, Andreu Alcover, asuma también Emaya "tiene que ver con la capacidad y el perfil de la persona, que da tranquilidad" manifestó Calvo cuando se le preguntó por el hecho de que se adscribiera esta empresa municipal a Hacienda y no a Medio Ambiente. La alcaldesa explicó que la remodelación acordada ayer se fundamenta en el aprovechamiento de la estructura existente, se renuncia al nombramiento de un concejal no electo en sustitución de Baldomero Oliver, y la distribución de los departamentos que ostentaba UM en seis concejalías del PSOE y del Bloc. La remodelación se sustenta también en la reducción de altos cargos, circunstancia que, de momento, sólo se ha substanciado con el "ahorro" de un concejal no electo.
En la junta de gobierno de mañana, miércoles, se sabrá cuantos cargos se mantienen y cuántos se suprimen de los 18 de confianza que ostentaba UM sumando los coordinadores generales, directores generales, asesores y gerentes de empresas, que fueron destituidos por la alcaldesa el pasado viernes.