RAQUEL GALÁN. PALMA.
La carretera que divide el bosque de Son Quint es prácticamente un hecho. La construcción de las dos terceras partes del futuro vial ha terminado y ahora sólo queda el tramo final, que enlazará el camí de Son Rapinya con el camí dels Reis a la altura del colegio Madre Alberta. Justo allí enfrente está prevista la construcción de una rotonda de 80 metros de diámetro, tal como explica el presidente de la asociación de vecinos de Son Rapinya, Rafael Pons. Esta entidad y las llamadas fincas blancas han presentado alegaciones ante el Ayuntamiento en contra de la gran rotonda.
"Supondrá un enorme impacto ambiental y no creemos que sea necesaria en esta zona, al menos no tan grande", en palabras de Pons. Respecto al nuevo vial, que ya se puede ver claramente enfrente del campo de golf de Son Quint, el presidente vecinal lamenta que se haya construido después de tanta lucha, pero añade que "es la mejor posibilidad de las reales, porque no se podía dar marcha atrás desde el momento en el que se aprobó la modificación del Plan General", según sus palabras.
El planeamiento urbanístico de 1999 permitió además edificar unas 800 viviendas, debido a que convirtió una zona de uno 68.000 metros cuadrados de suelo rústico en urbanizable. Tras varios años de protestas vecinales y posteriores negociaciones, el ayuntamiento de Palma, la empresa constructora Vibelba y la asociación de vecinos de Son Rapinya llegaron a un acuerdo para rebajar el número de viviendas a 642; reducir la anchura de la carretera para que tuviese 15 metros y dos carriles en vez de 25 metros y cuatro carriles, tal como estaba previsto; y otras cesiones plasmadas en un convenio firmado entre las tres partes y aprobado por el pleno de Cort en julio de 2002. Actualmente, están construyendo medio centenar de viviendas frente al colegio Cide, un aparthotel de 135 apartamentos en terrenos del golf Son Muntaner y el vial que atraviesa el bosque de Son Quint. La mayor parte de la carretera ya está asfaltada, tiene una mediana, aceras a ambos lados, un carril-bici y farolas típicas de autopista junto a la zona arbolada.
Para finalizar la conexión con el camí dels Reis, "es necesario que el Consell apruebe un informe de impacto ambiental, debido a que se modificó el plan parcial de la urbanización para cambiar el vial a su paso por el bosque", como concluye el presidente vecinal del barrio de Ponent.