LOURDES DURÁN. PALMA.
Medio centenar de personas, convocadas por Esquerra Republicana y las JERC, a las que se sumaron integrantes de Memòria Històrica, se reunieron ayer ante el monumento al Baleares en sa Feixina para criticar "el desánimo que Calvo, Nadal, Ramon y Grosske transmiten" a los descendientes que "dejaron su vida por la República, y que quieren recuperar su memoria".
La decisión adoptada esta semana por la alcaldesa de mantener en pie el monumento y restarle sus símbolos franquistas, sustituyéndolos por una placa que certifique el rechazo a las guerras, es contemplada por parte de la sociedad mallorquina como "un insulto". Esperanza Mateu, portavoz de las Juventuts d´Esquerra Republicana de Catalunya, se sirvió de la ironía: "Es como si una estatua de un ex político popular de Cort o de una conocida empresaria de Son Banya hubiesen de simbolizar la lucha contra la droga".
La representante de Memòria Històrica, Maria Antònia Oliver anunció ayer la convocatoria de un concurso arquitectónico de ideas nacional e internacional en sa Feixina, en cuyo jurado estaría Oriol Bohigas. El arquitecto Josep Quetglas, presente en el acto, matizó el espíritu de este acto simbólico.
"Es una convocatoria ante un monumento, ¡no es monolito!, de simbología franquista en el que los proyectos o ideas no reciben dinero porque no hay pretensión de ganar", contó. Trece proyectos se han presentado. Aún no se ha encontrado el lugar donde exponerlos.