LORENZO MARINA. PALMA.
La anunciada apertura al tráfico de la calle Blanquerna, prevista inicialmente para ayer, se postergó sine día. La culpa oficial de este retraso se achaca a la lluvia. "Hasta que un día entero no esté sin llover no se podrán pintar las líneas para poder circular. Si el suelo no está seco, la pintura no agarra", precisaron desde el Ayuntamiento de Palma.
Las tareas de pintura de la calzada de la calle Blanquerna estaban previstas desarrollarlas el pasado sábado. De haberse materializado estas labores, la calle se habría abierto ayer al tráfico. Sin embargo, la lluvia dio al traste con estas previsiones.
Mientras tanto, la incertidumbre se había instalado ayer en Blanquerna. La ausencia de comunicación oficial provocó que los controladores de la ORA no multaran ayer a los vehículos estacionados en esta vía.
Otro tanto ocurrió con los comerciantes. Muchos de ellos esperaban con avidez la apertura al tráfico de Blanquerna. Entre todos los establecimientos de la zona, el taller Suauto era uno de los más perjudicados. "Si no se abre al tráfico, tendremos que cerrar", sentenció ayer Tomeu Ponsell, gerente del taller.
Muchos de sus clientes no sabían aún si acercar el vehículo a repararlo, al no tener la certeza si podían atravesar la calle Blanquerna. La calle Antoni Marquès se ha constituido hasta el momento en la principal alternativa para adentrarse en Blanquerna.
Sin excavadoras en Brotad
Un caso muy similar ocurrió en la calle Brotad. Ayer también era el día señalado para que las excavadoras comenzaran a actuar en la remodelación de esta vía. Pero la primera toma de contacto se hizo sólo sobre el papel. La colocación de la caseta fue la antesala de las obras que aún están por llegar. Los responsables de las obras mantuvieron ayer una reunión con representantes municipales para abordar los últimos detalles.
De acuerdo con las previsiones, las excavadoras comenzarán a operar a comienzos de la próxima semana para completar la rehabilitación de esta calle.