J. CAPÓ. PALMA
El cava regresó ayer a la tradicional recepción de la alcaldesa a los representantes de los medios de comunicación con motivo de las fiestas navideñas. Tras dos años de abstinencia alcohólica por aquello de dar ejemplo –sólo se había suprimido el alcohol a los periodistas, porque cuando se brindaba con los funcionarios se mantenía– el jefe de protocolo de Cort reconsideró la decisión y ordenó que el cava regresara al brindis.
Los que no quisieron dar un respiro a la crisis ni en tiempos navideños fueron los concejales de UM. Pese a que tanto Miquel Nadal como Cristina Cerdó fueron vistos en las dependencias municipales coincidiendo con el acto, no posaron junto a la primera autoridad municipal para felicitar las fiestas a los periodistas.
Tanto el teniente de alcalde del Bloc Eberhard Grosske, como la concejala de la coalición de izquierdas Nanda Ramón levantaron la copa junto a Calvo. Al igual que la ex alcaldesa del PP y actual concejala de este partido, Catalina Cirer, el actual portavoz conservador, Julio Martínez, y los concejales Carlos Veramendi y Álvaro Gijón, entre otros.
Calvo admitió en el brindis que "estamos pasando por momentos complicados" marcados por la coyuntura política y también por la situación económica porque, manifestó, "ni nos imaginábamos que íbamos a sufrir una crisis tan grave como la que estamos padeciendo, ni que tendríamos que sufrir un atentado de ETA en el que perdieron la vida dos personas, ni que tendríamos que afrontar un derrumbe con el fallecimiento de siete ciudadanos". Tras agradecer a los medios de comunicación su trabajo, las críticas y las sugerencias, deseó que en 2010 "podamos brindar por muchos mejores motivos que este año". Mientras, manifestó, "no nos queda más que brindar por la salud, con el deseo de que el año que viene sea mejor".