M. CAÑELLAS. PALMA.
Los contenedores soterrados empezaron a funcionar ayer en el Paseo Marítimo. Se trata de la primera fase del nuevo proyecto para la recogida de residuos en la ciudad, incorporado por Emaya y que tendrá continuidad próximamente en los mercados municipales y en las principales arterias viarias de Palma.
La presidenta de Emaya, Cristina Cerdó, presentó en la mañana de ayer este nuevo sistema que "supone un importante impulso al medio ambiente" y la "mejora de la imagen" de la ciudad, comentó.
A lo largo de la avenida Gabriel Roca se han colocado 57 contenedores, cuya inversión, un total de 1,2 millones de euros, ha sido aportada en un 80% por fondos europeos Feder.
Sus dimensiones los hacen accesibles a las personas con movilidad reducida, al tiempo que permiten ganar en espacio público. Cerdó indicó en este sentido que serán los primeros contenedores en incorporar información en braille para que las personas invidentes también puedan hacer uso de ellos sin ningún problema. En estos momentos se está a la espera de que la ONCE remita las pegatinas identificativas que distinguirán el tipo de residuo correspondiente a cada contenedor.
La presidentea de Emaya recordó, igualmente, que su metodología no tiene nada que ver con el sistema de recogida neumática del centro de la ciudad, en el que la basura discurre por una red de canales subterráneos hasta llegar a un depósito central.
Otros municipios como Marratxí recientemente han iniciado la sustitución de los viejos contenedores por los soterrados, más funcionales, estéticos y limpios.
Se utilizan de la misma manera que los actuales, cambiando su morfología y el sistema de recogida. El recipiente, que tiene una mayor capacidad, permanece oculto bajo el pavimento hasta que el camión procede a recoger los residuos. Para ello se sirve de un brazo mecánico dirigido por un sistema informatizado con el que controla la operación. En este caso, sólo se necesita a un operario.
Las frecuencias se recogida "serán altas" comentó Cerdó, que insistió en la necesidad de que los ciudadanos respeten el horario de basuras: de 23 a 7 horas para los desechos no reciclables y en horario libre para los establecimientos y los residuos susceptibles de ser tratados y reutilizados.