LORENZO MARINA. PALMA.
El portavoz del Bloc en el ayuntamiento de Palma y concejal de Bienestar Social, Eberhard Grosske, arremetió ayer contra el conseller de Turismo de UM y también concejal, Miquel Nadal, así como contra el edil del PP Rafael Durán. Grosske pidió la dimisión de ambos porque las acusaciones de corrupción que pesan sobre ellos "no tienen paralelismo" en ninguna otra comunidad autónoma.
En este sentido, Grosske aludió a las sospechas de corrupción que afectan a Ricardo Costa y Francisco Camps en Valencia. El portavoz del Bloc calificó su situación procesal de "mucho más benigna" que la que atraviesa Miquel Nadal.
"No sólo el fiscal piensa que ha cometido tres delitos (malversación de caudales públicos, falsedad documental y prevaricación), también lo respalda la juez de instrucción", abundó Grosske. El portavoz del Bloc estableció una diferenciación con el caso Gürtel porque "en Valencia el Tribunal Superior no lo ha admitido. Aquí sí ha asumido el caso y ha imputado a más personas", entre las que se encuentra la presidenta del Parlament, Maria Antònia Munar.
El edil de Bienestar Social hizo hincapié en que esta presunta conducta corrupta a "no es asumible " en Balears. De hecho, Grosske no se limitó ayer a pedir la dimisión de Nadal. También cargó contra el concejal del Partido Popular Rafael Durán. "El presidente del consorcio Palma Arena ha permitido que se vayan 50 millones de euros a pagar las escobillas de baño de Jaume Matas", resaltó.
Respecto a la abstención de UM en una enmienda sobre la reducción de altos cargos en la votación inicial de los presupuestos, Grosske admitió estar preocupado y reiteró que UM ha roto "las reglas del juego". No obstante, definió esta situación como "solventable".
Por su parte, la alcaldesa de Palma, Aina Calvo, aseguró estar "contenta y satisfecha" por haber dado el visto bueno inicial a los presupuestos y eludió referirse a la polémica entre UM y el Bloc.