L.M. PALMA.
La ausencia de acuerdo con los propietarios de las ruinosas viviendas de Costa den Brossa no impidió que Cort se pusiera manos a la obra, por lo que dio ayer el pistoletazo de salida y una empresa subcontratada empezó a apuntalar y reforzar las estructuras dañadas. El objetivo es que el tramo de Costa den Brossa pudiera estar abierto al público a partir de hoy por la tarde.
El gerente de Urbanismo, Bartomeu Tugores, explicó ayer el riesgo que representaba permitir el acceso a los peatones por dicha calle. "El viernes recibimos el aviso. Al examinar las viviendas, los técnicos municipales se encontraron las vigas rotas. Se podía haber desplomado en cualquier momento", insistió.