Los vecinos de Can Baró temen que el desaguisado en la calle Tomás Vila pueda ser mayor. La concesión del Club de Tenis Mallorca expira en las próximas semanas. Tras ver el nuevo equipamiento municipal que Cort ha puesto ante sus ojos tienen miedo a que haya más de lo mismo. "Tenemos miedo al mal gusto", reconoce sin ambages Mariano Pastor. El paisaje del barrio está cambiando de un día para otro. Los experimentos no han contado con el beneplácito de los vecinos. "Reclamamos algo que creemos que es justo. Por lo menos que nos pidan la opinión a los vecinos antes de acometer un proyecto así. Nosotros lo tenemos que padecer luego todos los días ante nuestros ojos", apunta Pastor.