El vallado de metal de las obras del hospital de Son Espases, y que linda con el carril bici que discurre paralelo a la carretera de Valldemossa, tiene varios trozos desprendidos, representando un peligro para los ciclistas. Tal como muestra la imagen superior, los filosos bordes de metal amenazan con invadir el carril bici, y es probable que el estado del cerco empeore si no se le repara, ya que amenza con caerse en varios puntos, tal como pudo comprobar este rotativo.
Por otro lado, la división de Parques y Jardines del Ayuntamiento ha cortado y saneado las plantas que separan el carril bici de la carretera. Tal como publicó este periódico dos semanas atrás, las plantas estaban invadiendo esta infraestructura. M. G. Doarte