MÓNICA G. DOARTE. PALMA.
El ayuntamiento de Palma reparará el edificio ubicado en el número 5 de la calle Jaume Ferrer (cuyos nueve ocupantes fueron desalojados el pasado miércoles ante el temor de un derrumbe) y le pasará luego la factura al dueño, quien hace un año recibió por parte de Cort la orden de subsanar "las deficiencias relacionadas con la fachada".
Como el propietario había desoído dicha orden y la situación del edificio empeoraba, Cort ya tenía tramitado un expediente para ejecutar la reparación de la finca de forma subsidiaria, esto es, correr con los gastos del arreglo y pasarle luego la factura al propietario.
Así lo aseguraron a este rotativo fuentes de la regiduría de Urbanismo, que ayer especificaron que "hace un año se había emitido una orden de subsanación del edificio por deficiencias relacionadas con la fachada y los elementos anclados a ésta y hace dos meses se le recordó al propietario que existía esta orden, pero como seguía desoyéndola se abrió un expediente para llevar a cabo la reparación de las deficiencias".
La denuncia que los inquilinos realizaron el pasado miércoles provocó el posterior desalojo y adelantó así los planes previstos por el Ayuntamiento.
"El edificio no está en ruina pero no reúne las condiciones de seguridad para que la gente pueda seguir viviendo en él –señalaron desde Urbanismo–. En breve, Cort reparará la fachada y los anclajes, y consolidará también los forjados de todas las plantas". Subrayaron, asimismo, que "en las próximas 48 horas se apuntalará el edificio, cuya mala situación se habría podido evitar si el propietario del mismo hubiera ejecutado la orden de reparación emitida por Cort".
Los bomberos, por su parte, desprendieron ayer varios trozos de la fachada, de manera controlada, para evitar que algunos fragmentos de la misma cayeran a la calle, que permanece abierta al tráfico.