EFE. PALMA.
Palma es la tercera ciudad española donde el precio del agua es el más elevado, con una factura media anual de 380 euros para un consumo de una familia estándar, –calculado en unos 175 metros cúbicos–, según estimaciones difundidas ayer por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Desde 2005, el precio del agua se ha incrementado en un 28% en toda España, siendo la factura media anual de 227 euros.
El informe sobre la calidad y el precio del agua de distribución en España elaborado por la OCU, también analiza la presencia de seis tipos de contaminantes: trihalometanos, compuestos orgánicos volátiles (COV), plaguicidas, nitratos, boro e hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP).
Para su estudio, la OCU ha recogido muestras en 60 localidades y ha comparado los precios de 64 ciudades para constatar si las "enormes diferencias", observadas en el último informe de 2006, se mantenían en la actualidad.
Murcia se sitúa a la cabeza de las localidades donde el precio medio del agua es más elevado con 413 euros; seguida de Molina de Segura, con 399; Palma, con 380; Alicante, 360; Cádiz, 357; Barcelona 339; Las Palmas de Gran Canaria, 332; Sevilla, 327 euros; Valencia, 319; Santa Cruz de Tenerife, 314; Ceuta, 308; Tarragona, 301 y Granada, 296. Mientras, las localidades más baratas son Valladolid, donde el precio medio del agua es de 167 euros; seguida de Santander, 158; Segovia, 158; Vitoria, 156; Orense, 153; Melilla, 146 euros; Soria, 141; Burgos, 140; Ávila, 137; Guadalajara, 134; Palencia, 114; Don Benito, 112 y Almufases, donde el coste es de cero euros.
En las conclusiones del estudio se destaca también que, si bien la calidad del agua ha mejorado respecto del último estudio, las diferencias de precio entre localidades siguen siendo enormes.
Los resultados revelan que casi todos los contaminantes han disminuido respecto al último informe. La OCU insiste en que la contaminación se puede reducir y que se debe prestar atención especial a las poblaciones pequeñas, al tiempo que recalca la necesidad de controlar la calidad el agua en origen.