EFE. PALMA
Hoy finaliza el proceso de sustitución del gas de aire propanado por gas natural a todos los clientes de la Bahía de Palma, que empezó el pasado día 1 de octubre gracias a la entrada en funcionamiento del gasoducto que une Mallorca con la península.
Según informa Gesa-Endesa en un comunicado, gracias a este cambio los clientes disfrutarán de importantes ventajas energéticas y medioambientales, puesto que el gas natural es el combustible fósil "más limpio".
En el acto de sustitución, celebrado en la central de Cas Tresorer, han participado la consellera de Comercio, Industria y Energía, Francesca Vives; el director general de Endesa en las Islas Baleares, Andreu Rotger, y el director de Gesa Gas, Javier Nausía.
Los clientes de los municipios de Palma, Marratxí, Calvià y Llucmajor serán los que disfrutarán a partir de ahora de este combustible, indica la nota.
El proceso de sustitución empezó el 1 de octubre, se ha hecho gradualmente y ha finalizado hoy con la llegada del gas a Es Portitxol, Molinar, La Gruta, Coll d'en Rabassa, Can Pastilla, Playa de Palma, Arenal y Son Verí.
Con la finalización de este proceso de sustitución de gas, indica la nota, los clientes de la compañía de toda la Bahía de Palma podrán disfrutar de las ventajas energéticas y medioambientales que ofrece el gas natural.
Gesa señala que el gas natural es además la fuente de energía idónea para utilizar en infraestructuras eléctricas como las centrales de ciclo combinado, y sus ventajas también se trasladan al uso doméstico, industrial y turístico.
Con respecto a la calefacción y al agua caliente, la eléctrica destaca una reducción de las inversiones y costes de explotación frente a otros sistemas de calefacción, sobre todo por un mantenimiento escaso y una vida útil prolongada.
Gesa señala asimismo que la alta potencia del gas ofrece una cocción más rápida y flexible que la de otros sistemas y a un menor precio, al tiempo que los enseres de cocina se mantienen en perfecto estado.
En cuanto al aspecto económico, el coste del gas es inferior al de otros vectores energéticos y con él la factura energética puede menguar alrededor de un 33 por ciento, según Gesa.