J. P. / M. C. C. PALMA.
Miquela Perelló, de tan solo 15 años de edad, fue enterrada ayer en el cementerio de Palma, junto a su padre Jaime, cuya vida también se vio segada por el trágico derrumbe del edificio de la calle Rodríguez Arias.
La viuda y madre, que también estaba en el inmueble cuando se produjo el suceso y que ha podido salvar la vida, continúa ingresada en el hospital de Son Llàtzer siendo su estado estacionario.
Según han informado allegados a la familia, la mujer evoluciona favorablemente. Las mismas fuentes han indicado que, al margen del funeral que oficiará mañana el obispo de Mallorca, Jesús Murgui, en memoria de todos los fallecidos en la iglesia de Sant Sebastià, el sepelio familiar se realizará previsiblemente en los próximos días toda vez la viuda sea dada de alta, por expreso deseo de la misma, al haber manifestado la voluntad de estar presente en el oficio.