RAQUEL GALÁN. PALMA.
El nuevo parque de bomberos de Palma entrará en funcionamiento a principios del próximo año, diez meses después de la fecha prevista inicialmente. Este retraso se ha producido debido a que había que subsanar diversas deficiencias en el edificio, entre las que destacaba la inestabilidad de los paneles de mallas de acero que cubren toda la fachada, tal como explica el jefe de bomberos, Manuel Nieto.
Según detalla, un vendaval a principios de este año provocó el desprendimiento de algunos de los citados paneles metálicos, por lo que hubo que reforzar la sujeción. Los autores de la obra, el equipo Arreu Arquitectes, matizan que "las lamas no estaban tensionadas al máximo, porque la construcción todavía no había finalizado, pero se aprovechó este incidente para reforzar la estructura uniendo los anclajes" con el objetivo de que, "si se produce otro temporal, todas las piezas se moverán al mismo tiempo y tendrán más estabilidad", según argumenta uno de los cuatro arquitectos.
Las mallas de acero verticales son la seña de identidad de este equipamiento municipal situado entre la vía de cintura y la carretera de Manacor. Tras su refuerzo, la dirección de la obra remitió a la empresa constructora otra serie de deficiencias de acabados para que los subsanase. "Sólo eran detalles menores. Estas cosas suceden a menudo en una obra importante como ésta y en la que tanta gente interviene", añade.
Los autores del futuro parque central de bomberos han entregado al Colegio Oficial de Arquitectos el certificado de final de obra y ahora falta que la empresa pública del Govern Caib-Patrimoni –quien ha sufragado la construcción de 15 millones de euros– recepcione el esperado equipamiento.
"Gastos suntuarios"
A continuación se lo alquilará al Ayuntamiento durante 30 años. En 2009 Cort ha tenido que pagar 2,5 millones de euros por el parque de bomberos, pese a que todavía no lo ha podido utilizar.
Otro problema que se encontró el equipo de gobierno municipal –además de las inestables mallas– es que "había numerosos gastos suntuarios", tal como recuerda el responsable de los bomberos de Palma. A finales del año pasado, las concejalías de Hacienda y de Seguridad Ciudadana decidieron recortar gastos que consideraban "excesivos", principalmente los relacionados con el mobiliario. Por ejemplo, había presupuestada una silla de hasta 4.000 euros para el despacho del concejal. En total, se "ahorraron" más de 400.000 euros en muebles, según el regidor de Hacienda, Andreu Alcover. Por el contrario, no estaban incluidos en las cuentas aspectos básicos como un sistema de control de accesos o de comunicaciones.
Al nuevo parque de bomberos también le falta aún la conexión a la electricidad y el gas, aunque ya se ha iniciado la contratación.
Cuando el Govern recepcione las instalaciones y se las entregue al consistorio, los bomberos harán la mudanza en un par de meses.