Reportaje. Movilidad. Problemas circulatorios
MÓNICA G. DOARTE. PALMA.
Jueves, 19,30 horas, esquina de Avenidas con las calles Porta d´es Camp y Manacor. Los coches que vienen por la primera vía en dirección al mar quieren girar a la izquierda para acceder a la calle General Ricardo Ortega. Ocupan su sitio en el único carril que ha quedado para tal fin desde que se suprimiera el vial que ocupa el carril bici desde el pasado 24 de agosto (foto derecha). Los semáforos, pésimamente coordinados, provocan largas colas en el carril de Avenidas. Tanto, que cuando los coches que quieren acceder a ellas desde Manacor o Porta d´es Camp (ambas transversales) se quedan atascados hasta que el semáforo de la esquina de General Ricardo Ortega se ponga en verde.
Si agota leerlo, más extenúa vivirlo. DIARIO de MALLORCA comprobó cómo, pese a la presencia policial en horas punta, la situación descrita más arriba es un verdadero calvario que a diario deben padecer no sólo los conductores, sino también los peatones. Bocinazos, gritos y alguno que otro amago de bajarse del coche para arremeter contra conductor se han convertido en la tónica diaria. Así lo confirman varias personas consultadas que trabajan frente a esta esquina maldita.
"Cada día se forman empanadas de coches, nunca habíamos visto este lío. Una vez, dos conductores se bajaron de sus vehículos. Se hubieran peleado allí mismo si no hubiese sido por una mujer que iba a pie y que se metió en el medio de los dos para evitar que se golpearan", explican las dependientas de una tienda de ropa ubicada a metros de este punto negro. "La policía a veces viene por las tardes pero hasta que no se forma un atasco no se mete, cuando lo ideal sería que trabajaran de forma preventiva", señala el camarero de un bar de la calle Manacor. Este rotativo comprobó que, efectivamente, la presencia policial no es para adelantarse a un posible atasco, sino para intentar despejarlo una vez se forma.
Dos trabajadoras de una tienda de decoración, por su parte, dicen "que la situación está cada día peor; algo tendrá que hacer el Ayuntamiento porque esto no es normal. Cada día hay bocinazos y gritos y se ve cómo la gente se pone de los nervios".
Tal como publicó este rotativo el pasado 27 de septiembre, los semáforos de Avenidas han ampliado sus ciclos de tiempo de 94 a 110 segundos para dar respuesta a la mayor densidad de tráfico tras la puesta en marcha del carril bici. Pero esta ampliación de ciclos se hace sólo por las mañanas y lo cierto es que no parece ser la solución para los atascos que se forman en este conflictivo punto.
"Que vivan las bicicletas y todos los transportes alternativos descubiertos y por descubrir, pero el carril bici sólo da problemas", afirma la dependienta de un solarium, quien subraya que "se nota que los políticos del Ayuntamiento no viven por la zona, sino se darían cuenta de que más tarde o más temprano ocurrirá una desgracia porque la gente se pone muy nerviosa".
Nadie está exento de quedarse atascado; ni siquiera los buses que, aunque pudiera parecer que por su tamaño sí o sí podrían abrirse un hueco, se ven obligados también a armarse de paciencia y esperar a que la esperada luz verde les despeje el camino.
Y aunque en menor medida, en la esquina de Vía Roma con Avenidas (el segundo giro a la izquierda que tiene esta última vía) sucede lo mismo, sólo que a una escala más pequeña pero igual de molesta para los sufridos, aunque resignados, conductores y peatones.