Un proyecto emblemático en la cuerda floja por el abandono de la empresa concesionaria
JOSEP CAPÓ. PALMA.
No hay fecha para alcanzar un acuerdo entre Cort y Govern con el Grupo Barceló, concesionario de la construcción y gestión del palacio de congresos y su hotel anexo desde que el pasado mes de abril solicitara la invalidez del contrato y, subsidiariamente, su rescisión. No obstante, si en diciembre del presente año no se ha encontrado una solución o se inyecta más dinero público al proyecto, las obras deberán paralizarse.
Esta es la fecha en la que se calcula que se acabarán los 30 millones de euros aportados al proyecto a partes iguales por el Ayuntamiento y el Govern. En mayo del presente año, cuando DIARIO de MALLORCA adelantó la solicitud de la rescisión del contrato por parte de la concesionaria, se habían gastado 16 millones de los 30 comprometidos por las administraciones. Fuentes municipales indican que en estos momentos se habrían consumido "unos 22 millones", por lo que se calcula que, al ritmo actual de las obras, los 30 millones se habrán agotado a finales del presente año.
Negociaciones
En estos momentos continúan las negociaciones con la concesionaria, aunque, también como pusieron de manifiesto desde el primer momento desde el Grupo Barceló, éstas se orientan a las condiciones de su salida del proyecto. La decisión de abandonar la construcción y concesión del palacio y del hotel anexo es firme.
En estas condiciones, los esfuerzos del Ayuntamiento y del Govern se centran en tres líneas de actuación. En primer lugar, una posible salida al problema ocasionado por el abandono del concesionario consistiría en hallar un inversor privado que se haga cargo de la continuidad de las obras y que esté dispuesto a aportar los 62 millones necesarios para hacer frente a la finalización del proyecto tal como fue adjudicado al Centre de Congresos Internacional de Palma S. A, cuyo capital está integrado en un 95% por el Grupo Barceló y en un 5% por Acciona, empresa que, al mismo tiempo, ejecuta las obras de la infraestructuras.
Precisamente una de las posibilidades que se apuntan es que Acciona se haga con la concesión y finalice las obras. La crisis dificulta esta opción.
No hay que olvidar que la necesidad de "desinvertir" debido a la situación económica fue una de las razones aducidas por el Grupo Barceló para abandonar el proyecto, además de las modificaciones introducidas en el proyecto inicial que, según la concesionaria, incrementan de forma "sensible" el coste inicial, afirmación rechazada tanto por las administraciones como por el arquitecto autor del proyecto ganador y director de las obras, Francisco Mangado.
Otra posible salida consiste en la aportación por parte de las administraciones (Cort y Govern) de la cantidad que falta para finalizar tanto el palacio como el hotel anexo, con la convocatoria de un concurso para la gestión y explotación de las instalaciones con el pago anual de un canon por parte del explotador.
Por último, si no se consigue más financiación pública o privada, la última opción consistiría en la paralización de las obras una vez que se hayan agotado los 30 millones comprometidos para la construcción. Se trata de una opción que "no se contempla" en ningún caso, según las fuentes municipales consultadas.