M. CAÑELLAS. PALMA.
Los informes previos para la construcción de VPO, derivadas de la Ley Carbonero, fueron sometidas ayer a examen por la Comisión de Patrimonio y Urbanismo, que consideró "incoherente" el modelo arquitectónico diseñado para los urbanizables de Son Bordoy y Son Güells. Una tesitura que ha llevado al departamento de Territorio, así como a la conselleria de Vivienda y al ayuntamiento de Palma a replantearse el proyecto.
Los técnicos estiman que las seis o siete alturas previstas en los edificios causarán gran impacto visual en aquellas zonas de construcciones más bajas. En Son Bordoy, tal y como recordaron, se prevé la edificación de 850 viviendas, mientras que en Son Güells se levantarán unas 3.000, aunque sólo la mitad será de protección oficial, el resto será libre para el promotor. Asimismo, desde la comisión aludieron a la indefinición de los aparcamientos y al aumento de población, en relación al sistema viario.
La conselleria de Territorio, Maria Lluïsa Dubón, por su parte, mostró su voluntad de crear un viviendas de calidad. En su opinión hay ejemplos de modelos urbanísticos muy interesantes donde la altura no siempre es un problema.