J. CAPÓ/ I. MOURE. PALMA.
El primer juicio con jurado popular contra la corrupción política, iniciado ayer en la Audiencia de Palma, apenas cosechó expectación entre la población. Media docena de ciudadanos siguieron la vista por la mañana y otra media, la mayoría repetidores, por la tarde.
En cambio, más de treinta periodistas casi abarrotaron la sala del tribunal popular de la Audiencia y sus dependencias anexas. La constitución del jurado llevó más tiempo del inicialmente previsto. Se había citado a las nueve de la mañana a cuarenta personas. Tres horas y media después, quedó constituido el jurado, integrado por 9 miembros y dos suplentes (ocho mujeres y tres hombres). El acusado, Javier Rodrigo de Santos, llegó temprano. A las nueve y media de la mañana declaraba ante la puerta de la Audiencia que el juicio "sería innecesario si la fiscalía hubiera aceptado el atenuante de drogadicción". Ya por la tarde, en el interrogatorio, confesó haber tenido una "recaída este verano", que le llevó de nuevo a visitar "esa casa de Madrid", en relación a la sauna de ambiente homosexual que figura en el escrito de acusación. Hoy continúa la vista con el testimonio de peritos y forenses.