RAQUEL GALÁN. PALMA.
Los trabajadores y pacientes del centro de salud Emili Darder se han librado de las obras internas, pero todavía no de las externas. Acaba de finalizar la reforma del edificio situado en el polígono de Llevant, donde nunca se había llevado a cabo ninguna mejora desde que se abrió hace 25 años. Sin embargo, la reurbanización de la fachada marítima les afecta desde hace dos años y ahora alcanzará de lleno a la calle Puerto Rico. Sin ir más lejos, hoy comienza la creación de un vial provisional al recinto sanitario, debido a que la citada calle se cerrará al tráfico también por las obras.
Los montículos de tierra del solar situado entre la avenida de Mèxic y el centro Emili Darder serán retirados y habilitarán un camino de gravilla para que los coches accedan al aparcamiento, mientras que los peatones tendrán aceras provisionales de hormigón antideslizante, como informaron desde el Ayuntamiento. Hace una semana que la gerencia del centro cambió la entrada de sitio –ahora está enfrente del parking–, porque les dijeron que Puerto Rico sería cerrada a principios de mes. Sin embargo, la vuelta al tajo después de las vacaciones de agosto ha retrasado el inicio de las obras.
Árboles en otoño
Aunque ahora el edificio está rodeado de un desierto de polvo y tierra, el avance de la reurbanización permite apreciar cómo quedará en el futuro. La mitad oriental de la calle Puerto Rico está terminada. La acera ya ha sido pavimentada y tiene alcorques en los que se plantarán olmos en otoño, ya que es la mejor época para que arraiguen. También ha finalizado el adoquinado de la zona de aparcamiento, que será en batería, y la colocación de las modernas farolas –modelo Rama–, las mismas que en la calle Brotad y la avenida de Mèxic, como puede comprobarse, aunque todavía conviven con las viejas luminarias.
Con el cierre al tráfico de Puerto Rico, se podrá instalar una nueva red de aguas pluviales y otra de riego en el subsuelo. La acera del lado occidental, justo enfrente del centro de salud, medirá casi cuatro metros, aunque será ensanchada en los extremos del edificio hasta los 20 metros para crear una zona de paseo con parterres.
Reforma interior
La coordinadora del Emili Darder, Belén Gómez, no ve el día en que acabe todo el jaleo –se prevé que en noviembre–, aunque afirma que lo peor ha pasado. "A las obras de fuera nos hemos acostumbrado, pero hasta ahora también hemos tenido otras aquí dentro y era un caos". "Ha merecido la pena", sostiene, porque ahora tienen un nuevo embaldosado, las paredes pintadas, un mostrador de admisión adaptado para minusválidos, una puerta automática en la entrada de la calle Puerto Rico, nuevas puertas en las consultas de los doctores y una fosa séptica en el exterior, que permite eliminar la interior. Además, en el futuro se prevé sustituir la valla metálica oxidada que rodea el centro sanitario.
Aún faltan unos meses para ver las otras mejoras exteriores y dejar de tener la calle llena de polvo.