EP. PALMA
La alcaldesa de Palma, Aina Calvo, hizo hoy un llamamiento a la "tranquilidad" en torno a la ejecución del carril bici de Avenidas, al admitir que está provocando retenciones de tráfico "pero no colapsos", al tiempo que se reafirmó en la voluntad de culminar la infraestructura "desde la responsabilidad más absoluta" en beneficio de la mejora en el modelo de movilidad de Palma.
Durante la visita que realizó a la sala de control de tráfico de la Policía Local, la primera edil resaltó que el carril bici de Avenidas es un "elemento estratégico" pese a que reconoció que junto a otras obras cercanas que se están llevando a cabo "da lugar a una situación complicada", por lo que pidió disculpas a la ciudadanía ante las molestias que puedan provocar estos trabajos de ejecución.
Tal y como puntualizó, el carril está inacabado y, preguntada por si se debía haber realizado un referéndum para analizar la conveniencia de poner en marcha esta instalación, respondió que "no sé si las políticas deben resolverse con referendums", aunque manifestó que "una ciudad con un debate tan intenso es una ciudad viva". "La polémica puede ser desgastante pero el trabajo que se está llevando a cabo es riguroso para mejorar la calidad de vida", espetó.
En relación a la densidad del tráfico generada con motivo de este elemento, que ha conllevado suprimir un carril para el tráfico, justificó que la vía para las bicis "ocupa un espacio físico y sus consecuencias van en favor de un modelo mejor". También apuntó que se realizará una revisión de la normativa relativa a los usos de la bici en la ciudad, aunque eludió adelantar "elementos concretos".
CONTROL DEL TRÁFICO
Durante la visita que realizó a la sala de control estuvo acompañada por el jefe de Regulación y Control del Tráfico, Fernando Rodríguez, quien explicó que a través de las cámaras instaladas en la ciudad para controlar la circulación la sala recibe las imágenes en tiempo real a fin de detectar cualquier incidencia y prever situaciones que deriven en retenciones "importantes".
Asimismo, apuntó que la Policía vigila de forma permanente el tráfico con agentes a pie de calle. En concreto, hay un total de 58 cámaras distribuidas en la ciudad, que permiten, señaló, regular los tiempos de las 148 intersecciones centrales, mientras que otras 74 no están controladas ya que se encuentran en la periferia por una menor afluencia de tráfico. También permiten controlar los aproximadamente 8.000 semáforos de la ciudad.