M. G. DOARTE. PALMA.
Los niños de la barriada comprobaron ayer que los papagayos, además de vistosos colores y un incombustible cotorreo, cuentan con increíbles cualidades artísticas, gracias al show que la asociación vecinal organizó ayer, como parte de su programa de fiestas de verano.
Las vistosas aves lograron que la multitud de niños que asistieron al espectáculo no pararan de gritar y aplaudir, encandilados por el despliegue de sus alas y enormes picos, y por un espectáculo poco corriente en las fiestas de verano organizadas por las asociaciones vecinales.
Posteriormente, el Mago Félix impregnó de magia la plaza del pueblo con sus innumerables trucos de ilusionismo que, al contrario que los papagayos, dejaron a los niños (y a los adultos) sin palabras.
Un concurrido sopar a la fresca y un bingo finalizaron la jornada, aunque la fiesta continúa hoy.