EN cuatro años desde su inicio, el proyecto ha acumulado más de 230.000 euros de déficit
F. HORRACH. PALMA.
En más de un pleno del Ayuntamiento ha podido escucharse a la presidenta de la Empresa Funeraria Municipal (EFM), Begoña Sánchez, calificar de "ruinosa" la ampliación del cementerio de Sant Jordi, iniciada el año 2005, durante el anterior mandato. Esta aseveración la ratifican los últimos datos facilitados por la empresa municipal, ya que la gerencia ha renunciado a recuperar la totalidad de la inversión, pues desde el pasado noviembre ha rebajado un 15% los precios de las sepulturas y un 12% parte de los nichos (las filas 3 y 4) para animar la venta de unas plazas que le están generando diariamente pérdidas.
Según las cifras facilitadas, la cuenta de resultados a finales de 2008 alcanzó un déficit de 233.023 euros, debido a los gastos generados por los intereses del préstamo solicitado para su construcción -más de dos millones de euros- que no han podido cubrirse con los beneficios obtenidos de las ventas en los últimos tres años, cuando comenzó su comercialización tras la finalización del proyecto.
Dos tercios sin vender
Tal como informaba el gerente de la funeraria, Joan Martí, la deuda acumulada se debe a la "sobredimensión del proyecto", ya que se proyectaron 1.056 plazas (repartidas en 700 nichos, 49 sepulturas de cuatro plazas y 20 criptas de ocho plazas), "muy por encima de la demanda real". Así, con fecha del pasado 15 de diciembre, la existencia de plazas sin vender ascendía todavía a 770 plazas, un 66% del total (divididas en 481 nichos, 44 sepulturas y 2 criptas).
Martí aclaró que el valor actual de estas existencias supondría recuperar los costes de construcción, más unos 200.000 euros para suplir el déficit acumulado. No obstante, estas cifras tan solo se cumplirían de venderse la totalidad de las tumbas durante el presente año, sin que generaran más deuda. Esta tasación está muy lejos de la realidad, ya que, según explicó el gerente de la funeraria, el ritmo de venta actual oscila ente las 40 y 50 plazas anuales. Tal como aseguró, "la empresa asume que acabará con pérdidas esta inversión". Lo que pretende la EFM es reducir al máximo el plazo de los intereses del préstamo para "no empeorar más la situación". "Tratamos de evitar que el periodo de venta se prolongue durante diez años", comentaba sobre estos resultados.
Mal desde el principio
La cuentas de esta ampliación revelan que comenzaron mal desde su inicio, pues tan solo las ventas en 2006, su primer año, ya generaron pérdidas por un valor de 42.667 euros. La EFM vendió la mayoría de tumbas muy por debajo del precio de coste, ya que, tal como explicó Martí, se tuvieron que saldar las reservas de plazas realizadas durante el año 1999, cuando se comunicó el proyecto a los vecinos de la localidad. Estos contratos obligaron a vender las tumbas al precio de tasación inicial de aquella época, sin tener el cuenta el sobrecoste de los precios y los materiales que se acumularon durante los siete años en que tardó en finalizarse esta ampliación.
El déficit que se ha ido arrastrando por ese primer ejercicio ha generado que el resultado global de la ventas en estos tres años ascienda a 116 euros como ganancia total, muy por debajo de los 233.130 euros que ha generado la deuda en cuatro años.
Sin aparcamiento
Por añadidura de estos resultados, la EFM adjudicó esta ampliación sin presupuestar el estacionamiento "proyectado al detalle" de vehículos que se incluía en el proyecto global, dejando tan solo acondicionado un solar anexo.
No obstante, los actuales responsables de la empresa municipal han decido reclamar a Conste S. L, adjudicataria de las obras, la ejecución de esta infraestructura al entender que se impuso como condición en el acuerdo de adjudicación y que la explanada entregada no se ajusta al equipamiento proyectado.
Martí explicó que en el contrato suscrito con la constructora, el día 3 de noviembre de 2004, se incluyó una cláusula en la que se especifica que la adjudicación para ampliar el camposanto de esta localidad "está condicionada a que el proyecto de ejecución cumpla las condiciones impuestas en el acuerdo de adjudicación".