F. HORRACH. PALMA.
El coste que suponen los desperfectos en los contenedores y las papeleras de Ciutat supera ya los 200.000 euros en lo que va de año, tal como se desprende de los datos facilitados por la Empresa Municipal d'Aigües i Clavegueram (Emaya). Estas son las primeras cifras que permiten conocer el nivel de incidencia de estos casos en Palma, ya que el nuevo equipo gestor ha comenzado desde enero a controlar el gasto que supone la sustitución y reparación de estos elementos, pues su registro no se había contabilizado nunca.
El nuevo Pla d´Impuls a la Neteja, que sustituirá todos los contenedores de Palma (alrededor de 12.000) en un plazo de ocho años, ha motivado a llevar un registro detallado sobre estos casos y sus motivos, un primer informe en el ya se ha descartado contratar un seguro para este tipo de incidentes porque "sería muy costoso".
En concreto, son 141 contenedores quemados desde enero hasta noviembre, con un coste de 98.684 euros. Tal como informaba Emaya, la mayoría de estos depósitos son "irreparables", pero los metálicos pueden reutilizarse pintándolos de nuevo. En este sentido, el coste que supone las reparaciones de estos contenedores de metal quemados o deformados por varios motivos es de 91.116 euros en lo que llevamos de año -donde se incluye el coste de reparar 58 de estos recipientes metálicos quemados-.
Por tipos, los contenedores de residuos urbanos de 1.000 litros son los que más sufren este tipo de gamberrismo, con 67 quemados; le siguen los depósitos metálicos de 3 metros cúbicos para reciclar el papel, con 33 unidades; y, en tercer lugar, los de papel de 1.000 litros, con 10 destruidos.
Desperfectos
Por lo que respecta a las roturas, la empresa municipal aseguró que algunas averías son producidas por el mal uso que se le da al contenedor, es decir, la producidas por ciudadanos que utilizan el contenedor para depositar residuos que no corresponden o se asimilan con los urbanos, como pueden ser, botes llenos de pinturas, escombros, disolventes... Otras son producidas por el propio desgaste de la vida útil de los contenedores.
En cuanto a las papeleras, desde enero hasta septiembre han sido 312 las desaparecidas de la vía pública y 101 las quemadas, lo que supone un coste total de 18.172 euros.
El plan de choque impulsado este año afirmaba que muchos de los contenedores están "obsoletos" son "de varias marcas y modelos", por lo que se invertirán unos 4 millones de euros hasta el 2011 para renovar estos elementos. Emaya prevé cambiar la mitad en 4 años y la otra mitad en la próxima legislatura. Esta inversión también contempla 250 nuevos puntos de recogida selectiva: 125 en el 2009 y 125 en el 2010. La primera actuación ya se ha iniciado con la sustitución de 200 papeleras de la Playa de Palma que estaban en mal estado y que daban mala imagen.