corrupción. La víctima asegura que le pagó los gastos de una prostituta en son pardo
J. FRANCISCO MESTRE/F.A. PALMA.
Rodrigo de Santos, ex concejal de Urbanismo del ayuntamiento de Palma, supuestamente drogó a un menor mientras éste se encontraba durmiendo en su casa. Le metió por la nariz una sustancia estupefaciente que se conoce como popper, que causa graves daños a la salud.
Este incidente está incluido en el sumario que desde ayer analizan los magistrados de la Audiencia de Palma que deben pronunciarse sobre la posibilidad de conceder la libertad provisional a De Santos, encarcelado hace casi dos meses por agresión sexual a varios menores. La Sala convocó ayer la vista para discutir sobre esta petición planteada por el abogado defensor José Ignacio Herrero, que reclamó la puesta en libertad de su cliente ante la nula posibilidad de que pueda huir. La fiscalía, representada por Dolores Rodríguez, se opuso a la libertad del ex concejal ante la gravedad de los delitos que le imputan, entre los que están abuso sexual, tráfico de drogas y exhibicionismo. Todos estos delitos, que se fundamentan en las declaraciones de las víctimas, conllevan penas que suman más de 15 años de prisión, según recordó ayer la fiscal. Precisamente en sus argumentos para denegar la petición de la defensa, la fiscal señaló que el mismo menor que denunció haber sido drogado también afirma que Rodrigo de Santos le pagó los gastos de una prostituta para que mantuviera su primera relación sexual. Le proporcionó, siempre según el menor, una barrita de hachís y lo acompañó hasta el descampado de Son Pardo para que mantuviera su primera experiencia con una mujer. Contrató a una joven africana. Mientras el menor yacía en el coche con la profesional del sexo, el ex concejal se masturbaba mirando la escena erótica. Se habría cometido, a juicio de la fiscalía, un delito de exhibicionismo.
Sin embargo, los delitos más graves a los que se enfrenta el que fuera una de las personas con más poder en el ayuntamiento de Palma los habría podido cometer sobre dos hermanos, ambos menores de edad, a los que conoció en los cursillos religiosos de una parroquia de Palma. No se trata de jóvenes de ambientes marginales. Uno de los dos hermanos denunció que Rodrigo de Santos le invitó a acudir a su domicilio. Afirma que el ex político del PP le estuvo seduciendo con sus palabras y le convenció para que le realizara una felación. No hubo violencia ni intimidación. Bastaron las palabras para que el adolescente mantuviera esta relación sexual con De Santos.
Su hermano menor también ha contado ante el juez unos hechos aún más graves. Afirma que también fue invitado a dormir en el domicilio particular del ex concejal y que lo hacía en una cama de la habitación del hijo de De Santos. El menor afirma que tuvo sexo anal con su anfitrión, si bien tampoco hubo ni violencia ni intimidación. El juez que investiga el caso ha tomado todas las medidas de seguridad necesaria para que se salvaguarde la identidad de los dos hermanos cuyo testimonio, por otra parte, es la prueba principal de que dispone la fiscal.
Otro de los hechos que se detallaron ayer en la vista para oponerse a la libertad es que un menor ha contado que el ex concejal le invitó a acudir con él a una sauna masculina. En su visita a estas instalaciones, según parece, De Santos se masturbó frente a su invitado.
Desde que se destapó el escándalo sexual que protagoniza el político conservador el juzgado ha tomado declaración a una docena de menores. Sólo dos de ellos han confirmado las agresiones sexuales que se persiguen. Otros han detallado algunas escenas sexuales que no han alcanzado la categoría de delitos, como pueden ser tocamientos en la entrepierna.