Tribuna

Línea roja

15.09.2016 | 01:36
Línea roja
Línea roja

Los partidos, después de haber logrado ese título, forman un programa para ir a las elecciones. Los votantes en vista de los distintos programas presentados votan a uno u otro de los partidos, según lo que consideren adecuado a sus intereses. Los de derechas votan a los partidos de derechas, hoy PP y Ciudadanos, y los de izquierdas a los partidos de izquierdas, hoy principalmente PSOE y Podemos Unidos. Actualmente España está muy dividida lo que democráticamente es muy interesante pues hay partidos con escaños suficientes para representar a las diferentes tendencias del pueblo, lo que, ciertamente es bueno. Ahora bien, los partidos, bien por definición de sus tendencias, bien porque sus dirigentes lo consideran más de acuerdo con sus intereses, establecen lo que denominan "líneas rojas". Líneas que no se pueden traspasar y esto es lo que está ocurriendo en la actualidad: las líneas rojas hacen que no se puedan obtener coaliciones que sean capaces de formar un Gobierno. Llevamos ya dos elecciones sin Gobierno, actuando un Gobierno en funciones, presupuestos sin aprobar, legislación paralizada, etc.

Esta es la situación política, conocida por la nación. En mi opinión, al ser imposible un Gobierno de coalición, que recoja todas las aspiraciones más importantes de los votantes, pienso que las líneas rojas no se pueden mantener incólumes, sino que se debe discutir sobre las mismas por los partidos, o bien haciéndolas desaparecer o bien rebajando su color para que cada uno de los partidos ceda en su posición, llegando a un acuerdo que dé el número de escaños suficiente para formar Gobierno. Así los partidos catalanes que desean la independencia de Cataluña pueden acordar con PSOE y Podemos una modificación de la Constitución para establecer un sistema de Gobierno federativo, que es muy parecido al de comunidades con competencias transferidas. PSOE y Podemos Unidos pueden establecer una gran cantidad de proyectos que tienen en común y adaptar los que no lo tienen. En una palabra, las líneas rojas deben superarse.

Lo que no puede ser, y la gente en general así lo tiene asumido, es que nuestros políticos sean incapaces de formar Gobierno, con todos los perjuicios que ello conlleva. Si no que se lo digan a los que viven de una pensión o los que no viven de nada, pues han perdido su empleo y la ayuda por desempleados.

No hace mucho recibí un correo electrónico en el que se pedía que si día 1 de septiembre los políticos no habían formado Gobierno, que toda la ciudadanía saliera a la calle para pedir que se dejara sin sueldo a todos los políticos. Si así sucediera otro gallo cantaría.

* Exdecano del Colegio de Abogados de Balears (ICAIB)

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