Tribuna

La caza en Balears, un deporte centenario

14.03.2016 | 00:50
La caza en Balears, un deporte centenario

Afinales del siglo XIX, nació la Asociación General de Cazadores de España con el objetivo de defender y fomentar las especies cinegéticas debido a los perjuicios creados por la caza con finalidades comerciales. Es aquí donde empieza a gestarse el concepto de caza deportiva en contraposición con la caza utilitaria y económica. Este nuevo modelo cinegético tenía como principal objetivo velar por el cumplimiento de la ley. Paralelamente a la organización del I congreso nacional de cazadores de 1913 aparecen los primeros documentos escritos sobre las líneas maestras para la creación de una federación nacional.

Es a partir de 1940 cuando se establece sólidamente la Real Federación Española de Caza (RFEC), y es a partir de este momento cuando las sociedades de cazadores disponen de una entidad de representación nacional, que considera la caza desde la vertiente deportiva en sus estatutos, en oposición a otros modelos cinegéticos como el modelo de la caza utilitaria o de subsistencia.

Desde los inicios la RFEC trabajó para regular la actividad cinegética y para establecer una estructura densa estructura regional, que ha llegado a nuestros días. El apoyo federativo ha sido fundamental para estructurar la sólida organización de las más de 6.000 sociedades de cazadores locales que hay en España, siempre bajo las consignas de ordenación cinegética y convivencia social.

La Federación Balear de Caza (FBC) representa a más de cien asociaciones y clubs federados de Balears y cuenta con unos estatutos vinculados al ámbito deportivo. La caza es una actividad universal, compleja, histórica y con una tremenda transversalidad conceptual. La vertiente deportiva (campeonatos y competiciones) es un componente más de la caza que reúne anualmente a miles de cazadores en Balears. Al tiempo, la caza es tradición, cultura, gestión y conservación, entre muchas otras acepciones.

La FBC es el baluarte defensivo y de representación de la caza como actividad deportiva, de recreación y de relación con la naturaleza, una visión moderna y global de una actividad tan antigua como la humanidad. Esta estructura federativa es la base del nacimiento y consolidación de la mayoría de las sociedades de cazadores y clubes cinegéticos insulares. Igualmente ha intervenido en los más altos estamentos administrativos para conservar las modalidades de caza tradicionales, para reconocer la función social de las asociaciones y por dignificar la figura del cazador, entre muchas otras cuestiones. De hecho, gracias al esfuerzo de los miles de cazadores federados la FBC está reconocida por la ley balear de caza como interlocutor válido con la administración.

Mediante nuestras posibilidades materiales intentamos que cada vez más se valore la calidad cinegética y no la cantidad, con medidas que poco a poco se van introduciendo en las competiciones cinegéticas. Así mismo, valoramos enormemente la formación del colectivo de cazadores, promocionamos la integración del género femenino y participamos activamente en iniciativas solidarias y benéficas.

Desde la FBC respetamos la diversidad de opiniones y de ideas, pero no entendemos que haya sociedades e incluso organizaciones que dificulten o ataquen nuestra línea de trabajo. Disponemos de una estructuración histórica y solida, integrada en el marco unos estatutos de carácter deportivo que nos garantizan amparo legal y administrativo. En ningún caso negamos la posibilidad de ampliar nuestra representación en otros marcos legislativos que acojan y velen por los intereses de la caza social, sostenible y deportiva.

Nos preguntamos por qué hay asociaciones con las cuales hemos trabajado codo a codo durante décadas que dan de baja sus estatutos deportivos y se adhieren a otros preceptos que a día de hoy aún les falta mucho camino por recorrer. Pensamos que esta forma de proceder supone un empobrecimiento administrativo y una pérdida de representación en el contexto actual.

En todo caso, la FBC seguirá trabajando por defender los intereses deportivos, sociales, culturales, ambientales y patrimoniales de la caza, y acogerá de buen grado a cualquier club o asociación que quiera sumarse a esta tarea y no a dividirla.

¿Cómo que los cazadores dejan de ser deportistas? Más bien todo lo contrario, salvo insignificantes excepciones, cada año aumenta las sociedades que se adhieren a la Federación Balear de Caza y por supuesto a la RFEC y no para competir, sino para proteger el acto de la caza y defender los intereses de los cazadores como hace más de setenta años.

(*) Presidente de la Federación Balear de Caza

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