ANTONIO TARABINI
Algún lector podrá pensar que este titulo es similar a otro publicado en 2006. Pero el pasado fin de semana fue noticia el amago de batalla callejera que sostuvieron dos bandas juveniles, formadas por sudamericanos y magrebís, en los entornos de la calle Aragón. Seguro que al leer la noticia nos indignamos, exigimos una vez más que la policía y los jueces, actúen contra estas bandas violentas y organizadas que con sus actuaciones rompen la seguridad en nuestras calles. Y, ¿por qué no?, tomar medidas contra los inmigrantes que no quieren integrarse ya que son los principales actores de tales bandas. Tales reacciones son lógicas. Pero si sólo nos acordamos de santa Bárbara cuando truena exigiendo actuaciones contundentes sin analizar sus causas, es muy probable que tales "accidentes" se repitan.
No creo en la generación espontánea. No se trata de que un día un grupo de jóvenes se despiertan violentos y armados de porras y otros utensilios y se les ocurre liarse con otra banda. Primeras preguntas: ¿dónde suelen afincarse tales bandas juveniles violentas?, ¿por qué tienen tanto protagonismo jóvenes inmigrantes? No es casualidad que tales bandas suelen surgir en barriadas degradadas o en proceso de degradación urbana y social. Tampoco es fruto del azar que los actores de tales bandas sean jóvenes (inmigrantes y no inmigrantes) en situación de abandono escolar, sin redes de apoyo, sin perspectivas laborales ni de futuro persona, con escasos lazos de integración social…
La progresiva degradación urbana causa degradación social, y viceversa. Tal situación no sólo se detecta en Son Gotleu (una barriada donde se han producido conflictos sociales importantes), sino que también se producen en otras áreas urbanas. Basta observar donde se produjo la última batalla campal. Los déficits de zonas verdes, equipamientos, servicios públicos y privados, el abandono y falta de mantenimiento, una red de viviendas obsoleta, va conduciendo a un cambio progresivo en su estructura poblacional. Las familias con cierta capacidad económica se trasladan de zona, y son sustituidas por otras con menos recursos (inmigrantes y no inmigrantes).
En un momento de grave crisis económica, sus consecuencias suelen ser más graves en tales barriadas. El paro y la inestabilidad laboral y familiar tienen carta de ciudadanía. Los jóvenes, no sólo inmigrantes, viven situaciones de riesgo grave de exclusión económica y social. Muchos son víctimas del fracaso y abandono escolar (un día analizaremos el porqué de tales índices en estos colectivos), no tienen redes sociales de apoyo, tienen menos recursos (¡no sólo económicos!) para buscar alternativas a su situación, sus perspectivas de futuro son nulas, no tienen equipamientos ni espacios donde puedan desarrollar sus actividades y suma y sigue. ¿A alguien le puede extrañar (¡no justificar!) que se formen bandas, donde al menos se le reconoce?, ¿puede sorprendernos que deriven en violencia?
Mucho se habla de la necesidad de planes de reconversión integral, urbana y social, en determinadas zonas y barriadas. Por falta de recursos se ha acudido a refuerzos básicamente de índole social. Pero no parece suficiente. Sin duda, es necesaria la presencia policial, pero también del policía de barrio. Deben reforzarse los educadores de calle. Deben facilitarse espacios donde los jóvenes puedan ser lo que son. Deben proyectarse planes concretos de formación ligados al empleo, con estímulos incluso económicos…
Dícese, y es verdad, que una de las raíces de la democracia es la real "igualdad de oportunidades" para todos los ciudadanos y ciudadanas independientemente de su sexo, etnia, segmento social, religión… Precisamente en época de crisis las desigualdades reales, pero sobretodo de oportunidades, se hacen más patentes. Sin negar la necesidad de actuar contra la violencia juvenil, sin querer justificar lo más mínimo el comportamiento de determinadas bandas juveniles, es preciso y urgente afrontar los problemas de las personas y colectivos en riesgo grave de exclusión social y económica. Pertenecen a tales colectivos parte de los jóvenes (inmigrantes y no inmigrantes) que forman parte de tales bandas.