SEBASTIÀ VERD
La ventaja de Matas, cuando declare ante el juez del caso Palma Arena, es que no tendrá necesidad de esconder nada. Sólo explicar el cómo y el porqué. Su estrategia para ahorrarse el IVA al rehabilitar y amueblar su palacete o para adquirir artículos de lujo ha quedado al descubierto con las declaraciones de su decorador, del joyero de confianza de la familia o del constructor que realizó las obras. Todos ellos han pasado ya ante el juez Castro y han puesto de relieve la afición de la esposa del president, Maite Areal, por el pago en metálico. Nada de tarjetas de crédito o cheques, sino billetes fue lo que utilizó para adquirir varios relojes y joyas en una conocidísima relojería de Palma. Y eso que, según testificó el joyero, se le hizo un "precio especial" por ser una buena clienta.
La pregunta que se hace el juez es por qué pagaban en metálico habiendo medios más cómodos y tecnológicamente más seguros, aunque dejen rastro. ¿Se trataba de dinero negro? Y si es así, ¿de dónde procedía? No parece probable que sólo para ahorrarse el IVA un ciudadano se pasee por la calle con tanto dinero en la cartera. Otra cosa es el pago de las obras y decoración del palacete. Ahí, aunque le pese a Hacienda, lo de negro encaja mejor. El constructor reconoció ayer, después de que el juez visitara la casa del ex president y recibiera un informe técnico sobre la posible cuantía de las reformas realizadas, que había aceptado cobrar en negro unos 70.000 euros y otros 92.000 con su correspondiente factura. Dinero que le habría pagado el cuñado del president, Fernando Areal, quien durante un tiempo fue gerente del PP. Tal vez por eso el juez le preguntó también por las obras que simultáneamente realizó en la sede palmesana del partido.
Puestos a sospechar, está claro que el juez trabaja sobre la hipótesis de que la construcción del Palma Arena, u otras obras realizadas en la pasada legislatura, contribuyeron al enriquecimiento de la familia Matas. ¿De dónde salieron si no los 200.000 euros en metálico que, según los cálculos que se barajan en el juzgado, gastaron en tan sólo dos años? El sueldo de presidente no da para tanto. Y los ingresos conocidos de su esposa, tampoco. Eso sin considerar, en el mejor de los casos, lo feo que resulta que todo un president utilice artimañas para evadir el IVA. ¿Si el presidente de un gobierno no da ejemplo, quién lo dará?
El próximo paso es investigar la propiedad del piso de Madrid que la familia tiene alquilado, oficialmente, al ex presidente de honor de GESA y ex conseller, Bartomeu Reus, del que se sospecha que es, en realidad, propiedad de Matas. Si así fuera debería añadirse un millón más a las opacas cuentas familiares de un ex president que a finales de marzo deberá explicarlo ante la Justicia. Con todo, por ahora, sigue siendo presunto inocente. La investigación le ahorrará tener que recordar los hechos. Bastará que los justifique, si puede. Además de ponerse al día con la Agencia Tributaria.