JOSÉ RAMÓN BAUZÁ (*)
Los presupuestos de la comunidad autónoma que ha presentado el Govern de Francesc Antich constituyen la evidencia de la falta de un Ejecutivo de las Illes Balears que trabaje por y para las ciudadanos, que sea capaz de anteponer los intereses de los ciudadanos a los estrictos de los partidos que conforman el Govern.
El pacto de izquierdas ha optado por la continuidad presupuestaria, aspecto que demuestra la incapacidad de aportar una sola solución a una crisis económica que, si bien es cierto que no han provocado, no lo es menos que la han gestionado muy mal y, por tanto, son responsables de los perjuicios que causa a los ciudadanos. Evidentemente no pretendo entrar en el detalle del análisis de los presupuestos, ya que el grupo parlamentario del Partido Popular, en la función de eficaz oposición que desarrolla, fijará posturas y alternativas durante la tramitación de los mismos, en el bien entendido que la devolución del proyecto de presupuestos al Govern, opción defendida por el PP, habría sido la mejor decisión del Parlament. Pretendo únicamente aportar argumentos para explicar las razones por las que no sirven estos presupuestos, y me centraré en algunos aspectos muy diáfanos.
Ocupación y competitividad. Creo que podemos coincidir en que, hoy, la falta de puestos de trabajo es el primero y principal problema de los ciudadanos de Balears.
La respuesta del Govern del señor Antich ha sido la foto del "Pacte per la Competitivitat i l´Ocupació", del que tan ufano se muestra el president. El dinero destinado a tal iniciativa se anuncia importante: 540 millones de euros, el 16% del presupuesto. Mucho dinero, de entrada, para una foto de Govern, patronal y sindicatos. Pero, ¿cuáles son los resultados? Hasta ahora, negativos: más paro que hace un año y menor competitividad.
Así, estamos dedicando más de 91.000 millones de las antiguas pesetas a las mismas políticas del año pasado, que ya sabemos que no resuelven nada y añaden trabajadores al paro y empresas al cierre. Nos cuesta a cada trabajador de las islas 1.200 euros. La responsabilidad es compartida entre Govern, patronal y sindicatos. Habrá que ver, por lo tanto, a medida que avance el tiempo, si hay dimisiones o alguien asume alguna responsabilidad.
Muy unido a lo dicho se encuentra la que, en mi opinión, es la errónea política del Govern, ajeno por completo a una realidad insoslayable: en Balears, quién crea la riqueza es el sector privado y no el público, muy lejos de la afirmación del Govern y cito textualmente: "El objetivo es mantener la inversión pública como motor económico".
Desde el Partido Popular reiteramos nuestra certeza de que quienes crean puestos de trabajo productivos son los empresarios, quien crea riqueza es el sector privado, ya que este es el motor económico y no el público como traduce el proyecto de presupuestos. Por tanto, en un momento de crisis, el sector público en Balears debería estimular, apoyar y facilitar políticas activas de apoyo al sector privado, desde avales empresariales a la inversión, a incentivos por la creación de puestos de trabajo. Esos deberían ser los ejes para remontar la crisis, y no mantenernos en ella, como sucederá con los presupuestos del Govern Antich.
Educación y sanidad. Veamos dos sectores de vital importancia para nuestra sociedad, y mucho más en el tiempo actual. En Educación, hemos pasado de la promesa electoral de Antich de dedicar el 6% del Producto Interior Bruto, a congelar el mismo porcentaje de ejercicios anteriores, truncando de esta manera la dinámica instaurada por el Govern del Partido Popular de ir incrementando el presupuesto de Educación anualmente con el fin de acercarnos a la media europea.
En relación a la Sanidad, hay que recordar que en el año 2007 se le dedicaba el 37% del total del presupuesto. Para el año 2010, se reduce al 34,5%. La calidad de la sanidad pública de Balears resulta una de las grandes perjudicadas de la política presupuestaria de este Govern y, evidentemente, los recortes en sanidad suponen debilitar uno de los principales pilares del bienestar social.
Respecto a la previsión de ingresos, en principio parecen poco creíbles, aspecto al que hay que añadir el incumplimiento del señor Antich y del presidente Zapatero en materia de financiación autonómica. Continuamos a la cola en términos de financiación per capita, y el resumen de los ingresos del nuevo sistema, tan aplaudido y apoyado por una parte de nuestra sociedad civil, es el siguiente: disponemos de 174 millones de euros menos que el año anterior, de forma que, se pretenda explicar como se quiera, es un fracaso. Las comunidades autónomas son las que soportan gastos fijos como la sanidad y la educación.
Otro ejemplo de la mala gestión propia de los socialistas es la Agencia Tributaria. Entre las finalidades de su creación se nos contó que iba a servir para mejorar la gestión de los tributos propios y cedidos, pero un año después de su creación la realidad le da la vuelta a las intenciones manifestadas: el gasto corriente se incrementa un 18%, mientras que los tributos que gestiona o espera recaudar el Govern se reducen un 23%. Dicho en otras palabras, para recaudar 145 millones de euros menos, se necesitarán casi dos millones de euros más en gasto corriente. Porcentajes que resultarían todavía más escandalosos si nos situáramos en el momento previo a la creación de citada Agencia Tributaria.
¿Se imaginan una empresa que prevé facturar un 23% menos e incrementa su gasto corriente en un 18%? Esta es, pues, la gestión del señor Antich: más gasto y menos ingresos.
El señor Antich y los seis partidos que le dan apoyo, y que previsiblemente aprobarán este proyecto de presupuestos, continúan en el dicho del siglo pasado de que "en política las cosas no son lo que son, sino lo que parece que son".
Desde el Partido Popular reiteramos una petición al president Antich, que tiene más sentido si cabe en el difícil momento económico de Balears: dejense de fotos y trabajen para que los presupuestos sean una palanca para poner en marcha el verdadero motor de la economía balear. señor Antich, se le ha acabado el tiempo de la imagen.
(*) Presidente del Partido Popular de Balears