MATÍAS VALLÉS
La existencia de parlamentarios de Balears no imputados puede inducir a la sospecha de una falta de diligencia por su parte o, por el contrario, apuntar a la limitación de medios de los fiscales para proceder a su persecución. Sin embargo, sería injusto extraer conclusiones precipitadas de las excepciones a la norma podrida. Los casos particulares de diputados sin fianza no deben emborronar la estampa de corrupción generalizada en el Parlament cuya forja tanto ha costado, en euros. Contra quienes propalan bulos sobre una pérdida de fuelle de los corruptos con escaño, el golf de Campos es la mejor prueba reciente de que no han menguado los esfuerzos de los parlamentarios para ganarse una condena por todo lo penal.
Un atribulado Jordi Pujol reclama que la moral del país no se viera afectada por el escándalo Millet/Billet, hoy ampliado a su guardia pretoriana. No le falta razón. En Mallorca también vivimos el drama de un exceso de protagonismo, por parte de los parlamentarios que han exhibido sus crímenes con marcas de lujo. Esa parafernalia puede desanimar a diputados que no podrían recaudar cantidades equiparables ni entregándose con entusiasmo, por estar adscritos a áreas de escasa enjundia urbanística. Tampoco esa brecha sirve de excusa, a cada uno según sus posibilidades.
La sociedad ha de poner al alcance de los diputados corruptos, que van camino de ser todos, los medios para un tratamiento ágil de su adicción. Con este fin, se acelerará la apertura de una oficina de la fiscalía en la sede del Parlament, complementada con un juzgado de instrucción anejo. Ambas implementaciones son más urgentes que el botiquín o los extintores –si alguien no los ha robado ya–. Un dispositivo de juicios rápidos permitirá que los parlamentarios reciban la condena con celeridad, con objeto de que se reintegren sin dilación a su cometido, porque la sustracción no admite distracción. Munar encabeza la lista de beneficiarios de esta medida. Podrá confesar in situ su "opinión" en torno a los sucesivos cargos que pesen sobre ella.