MATÍAS VALLÉS
España era la única selección que podía ganar el Eurobásket, y estuvo a punto de perderlo antes de coronarse en una de las finales deportivas más bellas de los últimos tiempos. Zapatero es el único presidente del Gobierno factible, mientras el PP no acometa la renovación en profundidad que viene demorando desde hace un lustro. Sin embargo, el líder socialista aparece tambaleante, a riesgo de tropezar y caer derrotado frente a sí mismo. La única incógnita es por qué ahora, y no un millón de parados antes. La atracción de la competición se debe a que da opciones a lo inesperado. Por eso, y aunque las noticias sobre el hundimiento del primer ministro español están notablemente exageradas, él puede otorgarles verosimilitud, como estuvo a punto de ocurrirle a los seleccionados de baloncesto.
España disputó su peor partido contra Inglaterra. El choque equivalía a un Zapatero-Rajoy, pero la victoria agónica en ambos casos suscitaba más incógnitas sobre el ganador que sobre el derrotado. La selección y el presidente del Gobierno se vieron arrastrados por el vértigo de corregir a sus críticos, antes de enmendarse a sí mismos. Los demás siempre están equivocados, salvo que ellos decidan el resultado. La parábola políticodeportiva se bifurca al admitir que España reúne al mejor equipo de baloncesto imaginable fuera de Estados Unidos. En cambio, el consejo de ministros es una selección manifiestamente mejorable, incluso en el ámbito del PSOE.
Todos los presidentes del Gobierno han abandonado La Moncloa siendo las personas más odiadas por sus conciudadanos –incluso los hoy inmortalizados Suárez y González–. Zapatero parecía impermeabilizado por su talante, pero olvidó una regla básica del Eurobásket. España ganó el oro en defensa, porque la condición de favorito no se exhibe, se protege. El inquilino de La Moncloa pensó que podía desempeñar sus funciones desguarnecido y ha recibido un estrepitoso tapón, el lance más humillante en la política y el baloncesto. La crisis no es irreversible, salvo que él así lo decida.