PEDRO VILLALAR
Como es conocido, la SGAE ha reclamado los derechos correspondientes a las obras de Calderón de la Barca y Lope de Vega, El Alcalde de Zalamea y Fuenteovejuna, representadas en las localidades en que los autores del Siglo de Oro localizaron sus escenarios dramáticos. Y ambos municipios, Zalamea y Fuente Obejuna, se han negado en redondo a pagar el estipendio. Habrá sin duda adaptadores de la obra que reclamarán su peaje, pero nadie podrá negar que los derechos de autor de los dos próceres de la lengua española han caducado, por lo que sus obras son ya patrimonio de la humanidad.
Ha hecho mal la SGAE tocando la fibra de unas poblaciones que han pasado a la historia por la solidaridad de sus gentes, por su acendrado sentido del honor y por su valentía al enfrentarse al poderoso. Y no sólo por lo previsible de la negativa sino también porque otros con menos argumentos podrían tomar ejemplo y extender el impago por sistema en otras partes. La labor del recaudador es siempre ardua y antipática, y por ello mismo requiere imaginación e inteligencia. La SGAE no tiene ni lo uno ni lo otro, por lo que no es difícil anunciarle un creciente fracaso. Con lo que pagarán, como casi siempre, justos por pecadores.