FERNANDO PERELLÓ*
¿Tú hablas griego? Me espetó el otro día mi amigo sueco de Estocolmo.
Ni clásico ni moderno, le contesté, pero ¿a qué viene esta pregunta? inquirí. Habiéndote oído decir que hablabas latín y hebreo, me contestó, no era descabellado pensar que también griego.
Este sueco, desde que se ha atribuido la condición de residente privilegiado, me vuelve loco con sus insinuaciones especulativas equiparando su pensamiento a la literatura mágica e intuitiva de los países del sol de medianoche. Así, sin venir a cuento, me dice ¿es cierto o no es cierto que tú hablaste la otra tarde de las distintas clases de ciudadanos de vuestra comunidad balear? Sí, es cierto, reconocí. Y ¿es cierto o no es cierto que tú afirmaste que hablabas latín y hebreo? Al escuchar el chapoteo inconexo de expresiones mal digeridas y peor expresadas de mi amigo sueco, entendí que debíamos retomar el diálogo desde el inicio para aclarar conceptos actuales sin fusilar verdades permanentes. Es verdad, le indiqué, que, a mi entender, coexisten en nuestra comunidad, tres clases de ciudadanos: los funcionarios, algunos muy honestos, los políticos/funcionarios, sin clasificar y los civiles de a pie. Nuestros jóvenes en busca de trabajo, particularmente los universitarios, en una amplísima mayoría, aspiran a cualquiera de las dos primeras categorías de ciudadanos, por razones obvias en cualquier situación, pero con mayor dedicación en tiempos de crisis como en la actualidad.
La crisis, al parecer, sólo la sufren los ciudadanos de a pie, o sea los de la tercera categoría, que son aquellos que no tienen el sueldo garantizado y, ni tan siquiera, el puesto de trabajo asegurado.
Agradezco tu información, por cierto, plagada de lugares comunes, me indicó mi amigo sueco, pero ¿por qué no contestas a mi pregunta?, ¿es cierto o no es cierto que tú hablas latín y hebreo?
En verdad, existe un cupo considerable de ciudadanos que se expresan en latín y en hebreo, como tú te obstinas en sacar a la luz, que nombrados, en ocasiones a dedo, como asesores de políticos o formando parte de consejos de administración de empresas públicas, que tienen la costumbre de contestar siempre sí, en latín, o amén, en hebreo, mediante lo cual cobran dietas considerables que tal vez podrían evitarse si respondieran honestamente a la siguiente pregunta, ¿funcionaría igual de bien o de mal el organismo público del cual yo formo parte y que me paga por hablar latín y hebreo, si yo dimitiera? Sonó el teléfono alevosamente y mi amigo sueco insinuó: como tú hablas a un paés de desmemoriados, de aquellos que hace muy poco no veían la crisis por ninguna parte y ahora no ven soluciones por ningún lado, y de tí mismo, que no quieres contestar a mi pregunta, creo, continuó, que nos conviene cambiar de tema de conversación y sabiendo que acabas de regresar de Francia, podrías contarme cómo se encuentra Sarkozy después de su caída, por exceso de trabajo, según sus fieles seguidores, o por tener que lidiar en la disputa entre Kouchner, ministro de Asuntos Exteriores, y la explosiva Rama Yade, ex secretaria de Estado de los Derechos Humanos.
Rama Yade, nacida den Dakar, hace 33 años dijo aquello de "Je suis noire mais je suis belle" en su libro "Los negros de Francia", parafraseando a la Biblia en el "Cantar de los Cantares". En nuestra Bibilia en español se afirma "Morena soy, pero hermosa", cuando en latín, el idioma del cual procede su inclusión en el canon, o sea en la lista de los libros inspirados, se indica claramente "Nigra sum, sed formosa". Todo ello para relatar el amor de Salomón, no de Moisés como escribí en cierta ocasión, por la sulamita negra, a quien, de alguna manera, ella se refiere, y tal vez compara.
Ocurre que Rama Yade se ha casado con un judío, y por si fuera poco, integrista, que ha hecho que ella realizara unas declaraciones explosivas contra Kouchner, por su política proárabe, en un tono nada desprovisto de insolencia, que han disgustado profundamente a Sarkozy. Así que éste se ha visto en la obligación de cambiarla de Secretaría de Estado, mandándola a la de Deportes. Ella mide 1,77 pero desde los 18 años abandonó el baloncesto para dedicarse al estudio del alemán y de la filosofía política activa. Su excepticismo, dice que no sabe nada de deportes, lucha a favor del deseo de saber y su entusiasmo no está falto de ironía. No queriendo darse por enterada de la supuesta declaración del presidente Sarkozy de darle una segunda oportunidad, le pasó un papelito durante el Consejo de Ministros, "Monsieur le président, un seul mot: merci". Al poco Sarkozy le devolvió su papel con una nota escrita en tinta roja: "Surtout, ne me deçois pas! Fais ton travail et tout ira bien". En Francia el sentido del humor salva a los franceses del aburrimiento político.
Naturalmente no es éste el único problema que tiene el presidente Sarkozy sobre la mesa. En Air France KLM esperaban una ducha fría, la ducha ha sido helada. 426 millones de euros de pérdidas en un trimestre. Las medidas estudiadas para un paro parcial son inevitables. En Renault las pérdidas han sido históricas: 2.710 millones de euros en un semestre, provocadas por mitad por sus participaciones en Nissan, Volvo y la rusa Avtovaz. El grupo PSA-Peugeot-Citröen anuncia para 2009 de entre 1.000 y 2.000 millones de pérdidas. Las consecuencias, en el caso de la industria automovilística francesa, no pueden dejar de tener repercusiones muy directas sobre la situación de sus filiales españolas. La globalización permite a las plantas españolas de las fábricas francesas, alemanas, americanas y japonesas exportar el 80% de su producción. Las decisiones sobre reestructuraciones de nuestras plantillas de trabajadores de sus fábricas en nuestro país no se toman aquí sino allá. Aquellas simpáticas declaraciones nuestras dirigidas al presidente Sarkozy y a la jefa de gobierno Merkel, informándoles de que nuestro PIB les estaba dando caza, eran naturalmente pura fantasía política fuera de contexto. La realidad es la que es. Será tal vez porque el simple entendimiento no requiere ni declaraciones, ni explicaciones, ni confesiones: los hechos se bastan por sí mismos ¿o no?
(*) Es presidente del Cercle Financer de Balears.