Zapatero niega que improvise su política económica y el PP le acusa de dilapidar control
AGENCIAS. MADRID.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que no hay ningún cambio de rumbo en su política económica, que mantiene el objetivo de avanzar hacia la recuperación y de cambiar el modelo productivo con el compromiso de preservar la cohesión social, mientras que el PP le dibijó una imagen catastrófica de la realidad económica de España y le acusó de dilapidar su herencia.
"Lamento (decir) a quienes vienen hablando de giro o cambio de rumbo, sencillamente es incierto", subrayó Zapatero en la sesión de control del Senado, donde tuvo que dar explicaciones sobre los planes de austeridad del Gobierno para reducir el elevado déficit público. Un déficit que, señaló el presidente, se ha debido al "aumento extraordinario del gasto público" que fue necesario en 2009 para afrontar la crisis, y sin el cual los efectos de ésta habrían sido "más negativos".
"Reajuste en la Bolsa"
Zapatero insistió en la necesidad de que también se impliquen en la austeridad las administraciones autonómicas y locales: "con la contención del Estado no basta, es necesario que todos arrimemos el hombro en la reducción del déficit", añadió. Por otro lado, reiteró que el desplome que la Bolsa española registró la semana pasada es en realidad un normal reajuste después del "gran despegue" del mercado de valores de 2009, año en que se revalorizó un 28% por encima de los mercados del Reino Unido, Francia, Alemania, Italia o EEUU. No obstante, reconoció que existe preocupación en los mercados sobre la evolución de la deuda pública de "algún país del euro", aunque dejó claro que el Gobierno español "apoya y es solidario con todos los países de la zona euro tengan las dificultades que tengan".
Por su parte, el portavoz del PP, Pío García Escudero, no ahorró adjetivos al lanzarle reproche sobre reproche con el fin de responsabilizarle del mal rumbo de la economía nacional. "Se acabó la fiesta, señor Zapatero", le espetó en referencia a los seis años de juerga que el PSOE ha utilizado para "dilapidar", dijo, la "mejor herencia" que nunca recibió un presidente español, esto es, la que recibió en 2004 del por ahora único jefe de Gobierno del PP, José María Aznar.
Tras esos seis "años perdidos", según García Escudero, la situación es ahora de "caída libre", con datos "terroríficos" de paro y un Ejecutivo que da bandazos, remarcó, "como pollo sin cabeza" y que tiene en el "desconcierto", la "improvisación", el "caos" y la "torpeza" sus mayores rasgos. Escudero pidió a Zapatero que confiese que "como no sabe cómo sea crea empleo, lo que pretende es pagar menos pensiones" ante la "presión fortísima" que tiene porque la "imagen de España cae por horas" en el exterior. Ya por la tarde en el Congreso, el PP dio un paso más por boca de su portavoz de Administraciones Públicas, Rafael Merino espetó: "Váyanse, señores socialistas; es la mejor política que pueden hacer", espetó, recordando aquel "Váyase, señor González", de José María Aznar en la oposición.
ADEMÁS
· Recorte de altos cargos.
El Congreso aprobó una proposición no de ley del PP en la que se insta al Ejecutivo a reducir un 25% su número de altos cargos en aras de la "austeridad".
· Zapatero, como un pato.
El líder de IU, Cayo Lara, comparó a Zapatero, con un pato, porque "cada paso que daba hacía una cagada, y la última es recortar 50.000 millones del gasto público".
· Sí al Pacto "anticrisis".
Zapatero aseguró que valora "positivamente" la propuesta de CiU de alcanzar un pacto de Estado para salir de la crisis y adelantó su "plena disposición al diálogo".