AGENCIAS. ATENAS/MADRID.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, volvió ayer a pedir "calma" a las fuerzas políticas hasta que el Tribunal Constitucional no se pronuncie sobre el Estatut de Cataluña, una sentencia que, a su juicio, es difícil que se haga pública antes de Navidades.
En una conversación informal con periodistas en el avión en el que viajó desde Yeda (Arabia Saudí) a Atenas, Zapatero dijo que si la resolución se firmara antes de final de año significaría que las cosas son fáciles, aunque precisó que se trataba de una opinión personal.
Volvió a recordar otras cuestiones que han suscitado acalorados debates en Cataluña y que con el paso del tiempo se han calmado sin problemas, como la financiación autonómica.
Mientras se negociaba el nuevo modelo de financiación, recordó, se escucharon declaraciones que hablaban de la "fractura" de España, pero meses después, el debate parlamentario de la reforma legal pasó "sin pena ni gloria".
Tras insistir en la necesidad de sosiego, bromeó con los periodistas al decir que ayer estuvo a punto de decir "tranquilo Jordi", en referencia a la frase con la que el Rey calmó al presidente de la Generalitat Jordi Pujol durante el intento de golpe de Estado del 23-F.
Por otra parte, el vicepresidente tercero y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, destacó en el Congreso el peso y la vigencia del Estatut ante el aviso del portavoz de ERC, Joan Ridao, de que "plantarán cara" ante una sentencia "adversa". En la sesión de control al Ejecutivo, Chaves pidió a Ridao respeto a la decisión del Tribunal Constitucional sobre el Estatut.
Tras señalar que la norma catalana, aprobada por la ciudadanía en un referéndum, "adquiere una singularidad especial y un peso político importante", aseguró que el Gobierno no participará en ningún juego de especulaciones sobre el fallo del Alto Tribunal ni adoptará ninguna actitud que interfiera en su labor o "menoscabe su legitimidad".
El portavoz de ERC consideró que el Gobierno pide a los partidos catalanes "un acto de fe" y que acepten la situación del Constitucional, un tribunal que, para Ridao, es un "árbitro sin autoridad moral, caducado, extremadamente politizado" y que evidencia un "frentismo casi guerracivilista" entre PSOE y PP.
Finalmente, el presidente del Parlament, Ernest Benach, afirmó ayer sobre la futura sentencia sobre el Estatut y la petición de "calma" hecha por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que Cataluña "no puede estar tranquila porque la música que le llega no suena bien".