AGENCIAS. MADRID/ARRECIFE.
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, señaló ayer que no ve más solución al caso de la activista saharaui Aminatu Haidar para que pueda regresar a El Aaiún que acepte un nuevo pasaporte marroquí o el estatuto de refugiada que le concedería España. Moratinos, durante su comparecencia en el Congreso ante la Comisión mixta de la UE para informar de la presidencia española, pidió no hacer "demagogia" de este caso después de recordar que él ha luchado como el que más por la causa del pueblo saharaui.
A juicio de Moratinos, las únicas soluciones pasan por que acepte que se le expida un nuevo pasaporte marroquí o acogerse a la condición de refugiada que le concedería el Gobierno, vías que Haidar ha rechazado. "¿Es que tienen otra solución? Díganmela", preguntó a los grupos parlamentarios.
Por su parte, Haidar calificó de "inaceptable" la solución que le propone el Gobierno español subrayando que no ha llegado a Lanzarote "como refugiada, sino expulsada" de su propio país (en referencia a Sáhara Occidental) por parte del Gobierno marroquí.
También la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara) rechazó la propuesta del Gobierno español y denunció "la connivencia de los gobiernos de España y Marruecos para ofrecer a Aminetu Haidar soluciones tramposas".
CEAS-Sahara, al igual que ya manifestó la propia activista saharahui, consideró "inaceptable" la solución de concederle el estatus de refugiada, y exigió al Gobierno español que "restituya la legalidad" y facilite su vuelta a El Aaiún con sus hijos, en condiciones de seguridad y con todas las garantías para su integridad física.