Aminatu Haida. Activista saharahui expulsada por Marruecos
SOL RINCÓN. ARRECIFE.
Aminatu Haidar fue torturada y encarcelada durante años por el Reino de Marruecos. Su lucha por los derechos humanos ha sido reconocida con multitud de premios e incluso estuvo nominada al Nobel de la Paz. La pasada semana fue expulsada de su tierra y llevada a Lanzarote en contra de su voluntad y sin pasaporte. España no le deja volver al Sáhara.
-El cónsul de Marruecos en Canarias dijo que usted renunció a la nacionalidad marroquí delante de varias autoridades de Marruecos, del procurador del rey Mohamed VI y de un tío suyo, por lo que le retiraron el pasaporte.
-Cuando llegué al aeropuerto de El Aaiún me retiraron el pasaporte y, en el cuestionario que tenía que rellenar, donde debía poner mi nacionalidad lo dejé en blanco y donde tenía que poner mi dirección puse el Sáhara Occidental.
-El cónsul también ha declarado que sus hijos pueden venir a vivir con usted a España.
-Yo no quiero vivir en España. Me han expulsado contra mi voluntad. Prefiero estar en una cárcel de mi patria, cerca de mis hijos, que secuestrada en España. No quiero pedir asilo político, sino regresar al Sáhara Occidental, que está ilegalmente ocupado por Marruecos. Es verdad que tengo un permiso de residencia, pero sólo para asuntos médicos. Además es temporal y caduca dentro de un mes. Tengo el derecho de regresar y vivir en mi patria y defender mis ideas y opiniones de una forma pacífica, como siempre. Yo no soy una persona que crea problemas. En 2005, cuando me torturaron en la calle y me encarcelaron, la policía marroquí elaboró una declaración, que yo no he visto ni he firmado, donde se dice que yo soy violenta e incito a los jóvenes a practicar la violencia. Esa fue la excusa en 2005. Yo no reconozco la marroquinidad del Sáhara y en esta ocasión me han juzgado en el aeropuerto de El Aaiún, con lo que han cometido otra violación de los derechos humanos. Y mientras, el procurador del rey marroquí, que estaba presente, no decía nada. Sólo el jefe de la policía me estaba preguntando. Que también trajeran a mi tío fue una tortura psicológica, es una persona muy anciana, de ochenta años.
-Usted, una sola mujer, ha puesto en jaque al Gobierno español y al marroquí. ¿Ha tenido noticias nuevas ? ¿Alguien del Gobierno español se ha puesto en contacto para saber cómo está?
-El Gobierno de España no se ha puesto en contacto conmigo. No hay ninguna noticia nueva.
-¿Cuántas leyes está violando el Gobierno de España?
-Yo estoy secuestrada por el Gobierno español. Antes de subir al avión en El Aaiún protesté durante una hora delante del comandante del avión. Le dije que no quería viajar y que no tenía pasaporte para entrar en otro país. Le pedí que mirara el gran número de policías que había conmigo para meterme en el avión. Entonces él se negó a llevarme. Pero la policía le dijo que yo tenía un permiso de residencia. Yo insistí en que no tenía pasaporte. Él se informó a través de una llamada y, efectivamente, yo no podía viajar a España sin pasaporte. Entonces, el jefe de la policía marroquí le dijo que a él no le tenía que importar, que era la policía española la que debía decidir. Además le aseguraron que el ministro español de Asuntos Exteriores estaba informado.
-¿Qué hizo el responsable del avión?
-El comandante del avión le contestó a la policía que ni así podía porque su compañía aérea le iba a multar. Luego recibió otra llamada y me preguntó mi nombre. Después recibió otra llamada y tuvo que acceder, pero puso una cara triste. Una vez en el avión dijo el destino. Yo no sabía que iba a Lanzarote porque ni me dieron un billete. No tenía posibilidad de contactar con nadie, los teléfonos estaban confiscados.
-¿Va a presentar denuncias ante Naciones Unidas?
-Mi abogada y yo estamos preparando una querella.
-¿Ante qué organismos la presentará?
-Ante el Relator de Defensores de Defensores de Derechos Humanos, el Relator de la Mujer y el Relator de Detenciones Arbitrarias. Reivindico además la intervención urgente del secretario general de Naciones Unidas.
-¿De qué sirve la ONU?
-No sé. Ya no sé nada. Hay una complicidad total de la comunidad internacional. Sobre todo de España. Nunca había pensado que España podía jugar este papel como socio de Marruecos.
-¿Por intereses económicos?
-Hay un secreto que va más allá de esos intereses. No sé cuál es ese secreto pero en mi opinión, hay algo más fuerte. Francia, que es el primer aliado de Marruecos, nunca jugaría el papel que ha jugado España. Es ir contra el derecho internacional, los derechos humanos y contra la propia ley española.