Catorce marineros gallegos que relevarán a los tripulantes del Alakrana, partieron ayer de Vigo hacia Seychelles con más confianza por la seguridad a bordo pero también con incertidumbre acerca de cómo se encontrarán el barco tras el secuestro. El palangrero Bernardo Dios explicó que el hecho de llevar seguridad privada a bordo ofrece a la tripulación "más garantías" y "ahora menos riesgos" ante un posible ataque de piratas. "No quiero ni imaginar cómo va a estar el barco, me dijo el capitán que no hay colchones ni nada, que se llevaron todo", apuntó.
Bernardo Dios aclaró que tardarán "una semana" en reparar el barco ya que "falta todo" a bordo debido a que los corsarios "arrasaron con todo lo que encontraron". Mientras, el marinero José Pérez subrayó respecto al estado del atunero, que será necesario "pertrecharlo todo de nuevo y ponerlo a funcionar, es nuestro trabajo y a eso vamos".
El más joven de los tripulantes gallegos, Juan Antonio García, de 27 años, destacó que es "la primera vez" que se va a trabajar al Índico y que antes faenaba en Malvinas. "Con la crisis que hay no existe trabajo, hay que seguir en el mar", manifestó, al tiempo que relató que se marcha "un poco nervioso" por ser la primera vez que va a Somalia.