EP. BARCELONA.
Todos los partidos catalanes excepto ERC criticaron ayer en mayor o menor medida el uso de traducción al castellano en el Parlament para permitir a los diputados expresarse en catalán durante la visita de una delegación nicaragüense. La portavoz parlamentaria de ERC, Anna Simó, calificó de "insulto a la inteligencia" las críticas surgidas alrededor de este asunto después de que la cámara haya aplicado el mismo criterio lingüístico durante 20 años.
La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, afirmó que pedirán responsabilidades "a quien haga falta" en el Parlament por haber pagado esta traducción.
Camacho consideró cercano al "ridículo" el gasto de la cámara para traducir las palabras del catalán al castellano, una traducción que los populares consideran innecesaria en tiempos de crisis. El diputado de CiU Antoni Fernández Teixidó dijo que el Parlament se podría haber ahorrado el gasto que conllevó contratar a un traductor de castellano. Mientras, el portavoz adjunto del PSC, Joan Ferran, apeló al "sentido común" en dicha ocasión, teniendo en cuenta la crisis.