C.R. VALENCIA.
El nuevo secretario general del PP de la Comunitat Valenciana, Antonio Clemente, es un hombre de partido que ha sabido adaptarse a lo que su presidente y amigo, Francisco Camps, ha necesitado de él en cada momento, y que ahora asume la tarea de restablecer la disciplina perdida por el caso Gürtel.
Este farmacéutico de 54 años, casado y con dos hijos, deja la vicepresidencia primera de Les Corts Valencianes, adonde llegó para sustituir a José Cholbi tras su marcha a la Sindicatura de Greuges, para aterrizar en la Secretaría General del partido y ocupar el hueco dejado por el destituido Ricardo Costa.
En esta ocasión, parece que Clemente se somete a la disciplina de partido y asume las riendas de una formación cuya militancia está abrumada por las informaciones que aparecen diariamente sobre las relaciones de sus dirigentes con los implicados en el caso Gürtel y una dirección provincial de Alicante dispuesta a no dar tregua.
Clemente es amigo de Camps desde hace años y ha trabajado con él en el partido en numerosas ocasiones, como cuando recorrieron juntos miles de kilómetros durante la campaña electoral de las generales de 1996. Entonces, en el equipo de Camps también figuraban el actual vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, y el ahora alcalde de Moncada, Juan José Medina, entre otros.
En los años que han pasado desde aquellas elecciones Clemente se ha mantenido en un discreto segundo plano, desarrollando su labor como diputado autonómico y portavoz adjunto en la quinta y sexta legislaturas, así como asumiendo las cuestiones relacionadas con Sanidad.